Actividad en la cartera del fundador de Bitcoin plantea interrogantes
¿Una donación (no deseada) o el despertar del inventor de Bitcoin?

Una donación (no deseada) o el despertar del inventor de Bitcoin? ¿A qué se refiere la misteriosa transacción?
Una transacción misteriosa de Bitcoin y muchos interrogantes. El pasado viernes, una persona desconocida envió BTC a una dirección de cartera atribuida al fundador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto.
Como se desprende de datos on-chain, la cartera de Satoshi recibió nada menos que 27 BTC, el equivalente a más de un millón de dólares, procedentes de la persona desconocida.
Lo peculiar es que el remitente aparentemente había comprado las coins poco antes en el exchange de criptomonedas Binance antes de enviarlas directamente al creador de Bitcoin.
Hace ya más de diez años que no se tiene rastro de Satoshi Nakamoto. Sus tenencias de Bitcoin desde entonces tampoco se han movido. Algunos observadores ven la acción como un (costoso) chiste o un error peculiar.
Para honrarlo, los usuarios de Bitcoin siguen enviando pequeñas cantidades al creador. Dado que Satoshi no mueve sus coins desde hace años, la donación también puede verse como una destrucción indirecta de la oferta limitada de Bitcoin.
Según datos de Chainalysis, aproximadamente 1,5 millones de BTC ya perdidos para siempre. Bien por pérdida de acceso a billetera y llaves privadas, o por transacciones realizadas a direcciones que parecen haber quedado fuera de uso. Al igual que el pago más reciente al creador de Bitcoin.
Sin embargo, muchos descartan que fuera Satoshi mismo. Principalmente porque su posición de Bitcoin existente lo convertiría en multimillonario varias veces. 27 BTC más o menos no deberían marcar una diferencia para el fundador desaparecido.
Muchos también consideran improbable una falla técnica en el software de la cartera, como se ha constatado reiteradamente. El historial de transacciones complejo del remitente justo antes de la donación más reciente sugiere que tenía buen dominio de la blockchain.
El incidente peculiar probablemente seguirá siendo un misterio hasta que el remitente se dé a conocer.