Bitcoin cae por debajo de 63.000 dólares tras una rara intervención de EE. UU. en el yen
La intervención coordinada de Japón y Estados Unidos reaviva el temor a una reversión del carry trade del yen, con posibles efectos también sobre Bitcoin y otros activos de riesgo.

Puntos clave
- Bitcoin cayó brevemente por debajo de 63.000 dólares el viernes tras una inusual intervención de Estados Unidos en el mercado del yen.
- Japón y EE. UU. compraron yenes para apuntalar la divisa, después de que esta tocara a comienzos de la semana casi un mínimo de 40 años.
- Los inversores temen que un yen más fuerte presione el carry trade y termine afectando también a Bitcoin.
Bitcoin llegó a perforar de forma momentánea los 63.000 dólares (54.900€) el viernes, después de que Estados Unidos comprara yenes por primera vez en 28 años para sostener la moneda japonesa. La decisión de Washington se produjo en un contexto de debilidad previa del yen y volvió a poner sobre la mesa el riesgo de una reversión del carry trade, una dinámica que también suele trasladarse al mercado cripto.
Rara intervención en el mercado de divisas
Japón ya había actuado el jueves con ventas de dólares y compras de yenes, una maniobra habitual para defender su moneda. A comienzos de esta semana, el yen había llegado a 163,99 por dólar, muy cerca de un mínimo de 40 años, antes de recuperarse hasta 157,40 por dólar tras la intervención conjunta.
Lo más relevante es que esta vez EE. UU. intervino de manera directa. Según informaciones, la Fed de Nueva York vendió euros y compró yenes para el Departamento del Tesoro de Estados Unidos a través de Goldman Sachs y Morgan Stanley. Se trató de la cuarta ocasión desde 1998 en la que EE. UU. compra yenes, y la primera desde el 17 de junio de 1998.
El contexto vuelve la medida especialmente delicada. El informe del Treasury estadounidense del 23 de julio todavía había incluido a Japón en una lista de vigilancia por sus prácticas cambiarias, mientras que Washington actuó por su cuenta ocho días después. En el mercado también circuló una nota del secretario Scott Bessent con una indicación de compras de yenes por entre 5.000 millones de dólares (4,35€ mil millones) y 10.000 millones de dólares (8,7€ mil millones).
Por qué Bitcoin se mueve al mismo ritmo
Bitcoin cotizaba en torno a 63.034 dólares, con una caída del 1,25% en 24 horas, mientras la capitalización bursátil se situaba en 1,26 billones de dólares (1,1€ billones). En paralelo, las bolsas estadounidenses cerraron en positivo, con avances en el Nasdaq, el S&P 500 y el Dow. Para los operadores de criptomonedas, la atención no estaba en el desarrollo tecnológico, sino en Tokio y en el mercado de divisas.
La relación tiene lógica en un entorno en el que el yen ha funcionado durante años como una moneda de financiación barata. Los inversores pedían prestado a tipos bajos en Japón, cambiaban esos yenes por dólares y utilizaban el capital para comprar activos de mayor riesgo, entre ellos acciones, bonos y Bitcoin. Cuando el yen se aprecia con rapidez, esa estructura se tensiona y puede obligar a cerrar posiciones y vender activos para devolver los préstamos.
La Reserva Federal influye de forma indirecta en este mecanismo, porque la diferencia de tipos entre EE. UU. y Japón hace que el carry trade resulte más atractivo o más vulnerable. Los antecedentes también muestran la velocidad con la que puede reaccionar el mercado cripto: tras la subida de tipos del Banco de Japón el 31 de julio de 2024, el yen se disparó y el Nikkei cayó con fuerza en poco tiempo, con Bitcoin siguiendo la misma dirección. Ese patrón encaja con la debilidad general que también se observó cuando Bitcoin cae en la última jornada de julio mientras suben las acciones.
Qué significa esto para los lectores europeos
Para los inversores europeos en criptomonedas, el episodio importa porque las intervenciones cambiarias y las diferencias de tipos no se limitan a sus mercados de origen. Pueden alterar el apetito por el riesgo a escala global y, con ello, influir también en la evolución de Bitcoin y de otras grandes criptomonedas. La incógnita ahora es cuánto tiempo podrá sostenerse el apoyo al yen si las diferencias de tipos de fondo siguen intactas.