BlackRock y HSBC respaldan el impulso británico hacia la tokenización
La taskforce, integrada por 54 empresas, quiere convertir los pilotos en mercados en vivo, con especial atención a los repo y DIGIT. Además, la FCA y los planes sobre stablecoins hacen que el calendario de Londres sea relevante.

Puntos clave
- BlackRock y HSBC se suman a una taskforce británica de tokenización integrada por 54 empresas.
- Un informe gubernamental estima que la tokenización podría añadir hasta 44.000 millones de dólares al año a la economía británica en 2035.
- La taskforce se centra en los repo, DIGIT y una mayor expansión hacia mercados en vivo regulados.
BlackRock y HSBC se han incorporado al impulso del Reino Unido por la tokenización, una iniciativa que, según un informe gubernamental, podría elevar la producción económica anual en hasta 44.000 millones de dólares (38.500 millones de euros). La taskforce ya reúne a 54 empresas y su siguiente paso es pasar de los pilotos a mercados en vivo. En julio de 2026, la primera hoja de ruta fue entregada al Tesoro británico.
Gran capital detrás de la tokenización
La tokenización permite representar la propiedad de activos como bonos, fondos e inmuebles mediante tokens digitales en una blockchain. Sus defensores argumentan que este modelo puede reducir costes, agilizar la liquidación y liberar capital que hoy permanece atrapado en sistemas administrativos anticuados.
La base económica de esta apuesta procede de un estudio de Barclays y PwC. El informe calcula que la tokenización podría aportar 44.000 millones de dólares (38.500 millones de euros) a la economía británica en 2035, aunque ese escenario se presenta como un techo y no como una previsión central. En una hipótesis más conservadora, el impacto se sitúa en torno a 29.000 millones de dólares (25.400 millones de euros) al año, además de 19.000 millones de dólares (16.600 millones de euros) en ingresos fiscales extra.
Esa proyección encaja con un mercado que todavía es relativamente pequeño, pero que avanza con rapidez. En 2025, los activos del mundo real tokenizados rondaban los 30.000 millones de dólares (26.300 millones de euros), mientras que el mercado más amplio de tokenización podría expandirse con fuerza en los próximos años, según varias previsiones. Por eso, asegurarse una posición temprana en este segmento es cada vez más importante para los grandes grupos financieros.
Los bancos y la infraestructura de mercado se suman
La entrada de BlackRock y HSBC deja claro hasta qué punto los actores financieros tradicionales ya han entrado en esta fase. BlackRock gestiona con BUIDL el mayor fondo tokenizado de bonos del Tesoro de Estados Unidos, con unos 2.400 millones de dólares (2.100 millones de euros) en activos, mientras que HSBC ya ha emitido bonos digitales a través de su plataforma Orion.
La taskforce reúne una muestra amplia del sector financiero internacional. Además de JPMorgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Citi, Deutsche Bank y UBS, también participan Fidelity International, Schroders y State Street. A ello se suman actores de infraestructura de mercado como DTCC, Euroclear y London Stock Exchange Group, junto con empresas cripto como Circle, Ripple y Coinbase.
El mercado británico ya ha pasado por varios proyectos piloto. En 2025, Lloyds, Aberdeen y Archax cerraron una operación de divisas tokenizada con garantía, y en junio de 2026 Baillie Gifford y BNY lanzaron el primer fondo de inversión totalmente tokenizado del país. Casos como estos ayudan a sacar la tokenización de la fase experimental y a acercarla a mercados regulados.
DIGIT debe convertirse en el gran avance
Ahora la taskforce quiere escalar cada caso de forma individual. La primera prioridad es el mercado de repo, en el que las partes obtienen financiación a corto plazo dejando valores como garantía. El grupo de Woolard aspira a poner en marcha una prueba piloto de repo tokenizado en vivo en la primavera de 2027, seguida de trabajos sobre renta fija y derivados.
El objetivo más ambicioso es DIGIT, un instrumento digital de deuda soberana que debería presentarse en formato piloto a más tardar en el primer trimestre de 2027. Si el plan avanza, el Reino Unido se convertiría en la primera economía del G7 en emitir deuda pública tokenizada. Para los observadores europeos de criptoactivos y de los mercados de capitales, el movimiento es relevante porque muestra con qué rapidez la tokenización puede pasar de ser una idea basada en blockchain a convertirse en infraestructura financiera regulada.
Mientras tanto, el regulador británico también acelera sus propios planes. La Financial Conduct Authority abrirá el 30 de septiembre de 2026 las solicitudes para su régimen de criptoactivos, con una implantación completa prevista para octubre de 2027. Al mismo tiempo, los responsables de políticas trabajan en planes más amplios sobre stablecoins para ese mismo año, lo que refuerza la relevancia del calendario de Londres en torno a la tokenización.
Aun así, persiste un obstáculo evidente: la negociación de activos tokenizados sigue siendo reducida y la liquidez, por lo general, limitada. Precisamente ahí es donde la taskforce tendrá que demostrar avances en los próximos meses si los pilotos quieren transformarse de verdad en mercados en vivo.