MiCA deja a Polonia al margen del mercado cripto europeo
Desde el 1 de julio, los proveedores de criptoactivos en Polonia solo pueden operar con autorización MiCA. Ante la ausencia de un marco nacional, la actividad y la experiencia se desplazan a otros países de la UE.

Puntos clave
- Desde el 1 de julio, los servicios de criptoactivos en Polonia solo pueden ser ofrecidos por entidades con una autorización MiCA válida.
- Polonia tenía más de 2.000 proveedores de criptoactivos registrados, pero no obtuvo su propio marco legal y, por ello, pierde equipos, capital y conocimiento.
- En mayo de 2026, solo unas 210 de más de 1.200 empresas cripto de la UE contaban con una licencia MiCA; Polonia, Grecia, Hungría y Rumanía estaban en cero.
MiCA debía aportar más claridad al sector cripto europeo, pero en Polonia la transición al nuevo régimen coincide con un fuerte retroceso para uno de los mayores ecosistemas cripto de la UE. Desde el 1 de julio, allí solo pueden ofrecerse servicios de criptoactivos por parte de entidades con una autorización MiCA válida, mientras que el antiguo registro nacional ya no sirve de base para operar como VASP o CASP.
Polonia pierde ventaja
Según el autor, Polonia precisamente podría haber sido una de las grandes ganadoras de MiCA. El país contaba con más de 2.000 proveedores registrados de servicios de criptoactivos, empresarios con experiencia y una de las mayores economías de la UE. Sin embargo, no llegó un marco legal propio, mientras que otros Estados miembros sí lograron poner en orden sus procesos de licencia.
La diferencia es grande en la práctica. Las empresas no solo desaparecen de un registro, sino que también trasladan equipos, capital y conocimientos de cumplimiento normativo a otros países. Una vez que esa experiencia se establece en Ámsterdam, Fráncfort o en otro lugar, pueden pasar años antes de que Varsovia vuelva a construir ese ecosistema.
Las licencias reparten el mercado
MiCA es la primera gran normativa europea para los criptoactivos y debía hacer que el mercado fuera más homogéneo en los 27 Estados miembros. En la práctica, su aplicación muestra precisamente lo desigual que es la implantación. En mayo de 2026, según el contexto facilitado, solo unas 210 de más de 1.200 empresas cripto registradas en la UE habían obtenido las licencias MiCA necesarias.
El autor señala que Alemania concedió 57 licencias, Francia y Países Bajos 26 cada uno, mientras que Grecia, Hungría, Polonia y Rumanía sumaban cero. Esto deja claro por qué muchas empresas tuvieron que presentar su solicitud en otro lugar. Para las compañías más pequeñas, esto es aún más difícil, porque un proceso de licencia completo puede costar hasta 700.000 euros, según el texto, y las infracciones pueden dar lugar a multas de millones.
Qué significa esto para Europa
Para los usuarios europeos de criptoactivos, MiCA puede aportar a largo plazo más protección y un entorno más claro. La contrapartida es que el mercado puede volverse más pequeño y concentrado, porque sobre todo las empresas más grandes y mejor capitalizadas pueden asumir los nuevos requisitos. En la práctica, esto también puede significar que algunos productos, como determinadas stablecoins, desaparezcan de las plataformas europeas si los emisores no buscan una autorización MiCA.
Esto hace que la situación polaca sea relevante más allá de sus fronteras. Si un ecosistema grande no consigue completar sus licencias a tiempo, no solo se desplazan la actividad comercial, sino también el conocimiento y la influencia dentro del mercado cripto europeo. Para la región de Europa Central y Oriental, esto puede hacer que tarde más en surgir de nuevo un papel sólido en el sector cripto regulado.