Riesgo de recesión estadounidense alcanza un nuevo nivel récord
Mientras Donald Trump está dañando la economía estadounidense con nuevos aranceles de importación, los inversores en criptomonedas se muestran cada vez más nerviosos.

Mientras Donald Trump continúa dañando la economía estadounidense con nuevos aranceles a las importaciones, los inversores en criptomonedas se muestran cada vez más nerviosos. Tras que la Unión Europea anunció nuevas medidas de represalia, el presidente estadounidense amenaza ahora con aranceles de hasta el 200% sobre bebidas alcohólicas importadas desde la UE.
Con esta escalada, el precio de bitcoin cayó momentáneamente a 80.100 dólares esta noche. Al momento de escribir, la criptomoneda cotiza alrededor de 80.720 dólares, lo que implica una caída del 2,2% en comparación con el día anterior.
Mientras tanto, comienzan a hacerse más evidentes los efectos negativos de la política comercial de Trump en la economía estadounidense. Analistas de JPMorgan estiman ya la probabilidad de recesión este año en el 40%, lo que supone un aumento de 10 puntos porcentuales respecto a principios de año.
Tampoco el mercado de predicción de criptomonedas Polymarket prevé problemas económicos: según sus proyecciones, hay ahora una probabilidad del 41% de que EE. UU. entre en recesión en 2025. Durante las elecciones presidenciales estadounidenses, Polymarket logró predecir el resultado con mayor precisión que muchas agencias de investigación tradicionales.
Es importante subrayar que una recesión es algo distinto a una caída en los mercados de acciones o criptomonedas. Una recesión implica que la economía registre una contracción durante dos trimestres consecutivos.
En una entrevista con Fox News, el propio presidente Trump respondió con frialdad a la situación. Aunque no se atrevió a hacer predicciones firmes, reconoció que 'interrupciones' son inevitables cuando el país trabaja en la reconstrucción de su base económica.
Para los inversores en criptomonedas, estos problemas económicos podrían resultar positivos a medio o largo plazo. Si una recesión provoca una caída de los precios al consumo, podría estimular a la Reserva Federal de Estados Unidos a reducir aún más las tasas.