VanEck sitúa a Metaplanet con la peor calificación en remuneración
VanEck critica a la empresa japonesa de tesorería de Bitcoin por la dilución y un amplio paquete de opciones para directivos, a pesar de los recientes ajustes realizados por el consejo.

Puntos clave
- VanEck otorgó a Metaplanet una puntuación ‘Bad’ en la remuneración de los directivos y la calificó como la única empresa del top 10 de tesorerías de activos digitales con una valoración tan baja.
- Según VanEck, Metaplanet suspende en los cuatro criterios de evaluación, a pesar de dos recientes reducciones del paquete de opciones.
- Según VanEck, el paquete de opciones siguió siendo demasiado grande, demasiado concentrado en los directivos y con una aprobación insuficiente por parte de los accionistas.
VanEck ha otorgado a Metaplanet una puntuación ‘Bad’ por la remuneración de los directivos. Con ello, es la única empresa del top 10 de tesorerías de activos digitales que obtiene una calificación tan baja. Según la gestora de activos, Metaplanet suspende en las cuatro pruebas de su análisis, incluso después de que la empresa redujera dos veces el paquete de opciones para directivos durante el último mes.
Por qué VanEck es crítica
Metaplanet es una empresa japonesa cotizada que mantiene principalmente Bitcoin en balance. Posee aproximadamente 43.000 BTC y financia esas compras con nuevas acciones, deuda y acciones preferentes. Ese modelo provoca dilución, pero los inversores suelen aceptar ese intercambio porque la posición en Bitcoin por acción debería valer más al final.
Precisamente ahí está el problema, según VanEck. La empresa vinculó la remuneración de los directivos a un paquete de opciones que creció al mismo ritmo que la emisión de nuevas acciones. Como resultado, no solo disminuyó la participación de los accionistas existentes, sino que también aumentó la reclamación del equipo directivo.
Las cuatro pruebas de VanEck
VanEck analizó cuatro aspectos: el tamaño del paquete de opciones en relación con el número totalmente diluido de acciones, la parte que corresponde a los directivos mencionados, si el paquete puede crecer sin votación de los accionistas y si la mayor asignación tiene un umbral de rendimiento. Metaplanet no obtuvo una puntuación suficiente en ninguno de esos puntos.
El paquete de opciones asciende al 14,7% de las acciones, frente a una media del 4,0% entre empresas comparables del sector. Los directivos poseen el 8,2% de ese paquete, mientras que entre sus pares la media es del 0,8%. Según VanEck, eso equivale a unas cuatro veces más en tamaño del paquete y diez veces más en exposición para los altos directivos.
La gestora también señaló que los accionistas no votaron sobre el crecimiento del paquete ni sobre dos cambios en 2026. Además, las asignaciones no exigen nada más que seguir en el cargo.
Qué significa esto para los inversores
El debate en torno a Metaplanet encaja en una preocupación más amplia dentro del sector cripto: ¿hasta dónde puede llegar una empresa de tesorería con la remuneración y la dilución antes de que los intereses de los accionistas queden relegados? Para los seguidores europeos de las criptomonedas, esto es relevante, porque este tipo de empresas se siguen cada vez más como vehículos cotizados de Bitcoin. En el caso de Metaplanet, el asunto demuestra que no solo importa la posición en BTC, sino también cómo se financia y se distribuye esa posición.
El consejo sí ha tomado medidas bajo la presión de los accionistas. El 18 de agosto eliminó la cláusula de dilución evergreen, y el 11 de septiembre revirtió las condiciones al nivel anterior a una venta de acciones en septiembre de 2025. Como resultado, el paquete se redujo un 41% hasta 188,2 millones de acciones, pero VanEck considera que sigue siendo demasiado amplio.
Según la gestora, hacen falta cuatro medidas para mejorar la calificación: eliminar los aproximadamente 273 millones de acciones creadas por la cláusula, introducir un plan más reducido aprobado por los accionistas, vincular la remuneración al Bitcoin por acción y elaborar una política por escrito sobre el momento de la asignación.
También la reciente reducción de la dilución tras la protesta de los accionistas muestra que la presión sobre la empresa lleva tiempo aumentando. VanEck considera que esa medida aún no es suficiente para alinear de verdad la estructura de remuneración con los intereses de los accionistas.