Paul Atkins: Así piensa el hombre de Trump sobre las criptomonedas
El pasado miércoles, el Senado estadounidense nombró a Paul Atkins como presidente de la Securities and Exchange Commission (SEC).

El pasado miércoles, el Senado estadounidense designó a Paul Atkins como presidente de la Securities and Exchange Commission (SEC). Con ello, la autoridad reguladora de los mercados financieros de Estados Unidos adopta una nueva dirección. El mundo de las criptomonedas mira con optimismo esta designación: Atkins es visto como el candidato ideal del expresidente Donald Trump para mejorar la a menudo difícil relación entre reguladores y la industria cripto. Pero, ¿quién es Paul Atkins, el hombre cuya nominación a principios de año empujó a Bitcoin por encima de los 100.000 dólares? ¿Qué podemos esperar de su mandato? BTC-ECHO habló con personas de su entorno cercano.
Un puente entre la regulación y la práctica
En la comunidad criptográfica, Atkins es considerado la “solución soñada” para la presidencia de la SEC. Tras años de choques entre reguladores y empresas, se espera que restaure los puentes rotos. Patrick Gruhn, empresario y excolega de Atkins, está seguro de ello: “La relación entre la SEC y la industria cripto estadounidense mejorará drásticamente”.
Según Gruhn, Atkins se distingue principalmente por su experiencia práctica, algo que según él muchos reguladores extrapolan. Atkins conoce ambos lados de la moneda: de 2002 a 2008 ya fue comisionado de la SEC bajo el presidente George W. Bush. Luego se trasladó al sector privado, donde fundó Patomak Global Partners, una consultora que desde 2018 se ha centrado cada vez más en cuestiones relacionadas con las criptomonedas. Qué clientes tenía exactamente la empresa, no está claro.
Sin embargo, su implicación en el sector está bien documentada. Así, Patomak según el diario económico Barron’s, en 2019 trabajó para la gestora VanEck en el lanzamiento de un ETF de Bitcoin al contado. Y para la organización de cabildeo The Digital Chamber, Atkins estuvo al frente desde 2017 de la “Token Alliance”, una iniciativa centrada en la regulación de tokens.
También en la empresa suiza de cripto DigitalAssets DA AG –posteriormente vendida a FTX–, Atkins desempeñó un papel de asesor. En el podcast Free the People expresó críticas a la regulación estadounidense, que según él fue en parte responsable del colapso mundial de FTX:
“El drama internacional que rodeó el colapso de FTX ocurrió porque EE. UU. no adaptó sus normas a esta nueva tecnología.”
Una situación que muchos creen que cambiará bajo un nuevo gobierno de Trump.
No todos son fans
Sin embargo, Atkins no es unidimensional. Sus estrechos lazos con la industria cripto también generan escepticismo. La senadora demócrata Elizabeth Warren lo ha acusado incluso de “corrupción”. Gruhn lo ve distinto: “¿Te imaginas que alguien que nunca ha trabajado en un sector tome decisiones sobre su futuro? ¿Cómo podría entender o resolver problemas complejos?”.
Según Gruhn, Atkins busca precisamente un “equilibrio en la toma de decisiones”. Subraya que Atkins es riguroso en la protección de los inversores y no cede en ello. Esto ya lo demostró en los años 90, cuando, como abogado, ayudó a exponer el mayor esquema Ponzi en EE. UU., con pérdidas de alrededor de mil millones de dólares.
Aun así, quiere lograr ese objetivo con menos daños que su predecesor Gary Gensler. Para Atkins, se trata de reglas claras para el sector y un regulador más predecible. Una señal inicial en esa dirección es la creación de un equipo especial de cripto dentro de la SEC, establecido por el presidente interino Mark Uyeda. Atkins buscaría dar continuidad a ese trabajo.
El fin de la “regulación a base de aplicación”
La famosa estrategia de “regulación por aplicación”, por la que la SEC mantenía una batalla frontal con la industria cripto, parece quedar en el pasado. Incluso antes de la llegada de Atkins, se detuvieron varias investigaciones a grandes empresas de cripto, siendo el ejemplo más conocido un posible acuerdo con Ripple.
No obstante, Atkins no será un santo para todos, advierte Gruhn. En particular, anarcocapitalistas y pensadores libertarios extremos no estarán contentos con todas las normas que propone:
“Debe proteger los intereses de todos los inversores y no puede posicionarse de forma partidista a favor de un grupo concreto, como la industria cripto. Eso socavaría su función.”
Aún falta por ver la dirección exacta de Atkins. Pero ya dio una muestra:
“Una de mis principales prioridades será crear un marco regulatorio sólido para los activos digitales.”
Con ello continúa la línea iniciada bajo Uyeda. Si tiene éxito, Paul Atkins podría convertirse en el rostro de un cambio fundamental en la política cripto estadounidense.