La subida de Bitcoin tropieza con el repunte de los rendimientos en Japón
El aumento de los rendimientos a 10 años en Japón, Estados Unidos y Europa vuelve más atractiva la renta fija y pone bajo presión la reciente recuperación de BTC. La reducción del carry trade del yen también podría restar liquidez al mercado.

Puntos clave
- Bitcoin se enfrenta a nuevos obstáculos, ya que el repunte de los tipos en Japón endurece las condiciones de financiación a escala global.
- El rendimiento japonés a 10 años subió hasta el 2,85%, su nivel más alto en 30 años, mientras también avanzan los rendimientos en Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido.
- Unos mayores rendimientos soberanos hacen más atractivos los activos que generan intereses y pueden dejar más expuesta la reciente subida de Bitcoin.
Bitcoin vuelve a encontrarse con un entorno menos favorable tras su reciente recuperación. El aumento de los tipos en Japón está endureciendo las condiciones de financiación en todo el mundo y puede restar apoyo a los activos de riesgo. La mayor criptomoneda llegó a avanzar un 8% en menos de una semana, pero ahora ese movimiento convive con la subida de los rendimientos en Japón, Estados Unidos y Europa.
Japón marca la pauta
El rendimiento japonés a 10 años ha escalado hasta el 2,85%, su nivel más alto en tres décadas. Solo desde comienzos de este mes, el avance fue de 18 puntos básicos. En paralelo, el rendimiento a 10 años de los Treasuries estadounidenses sumó casi tres puntos básicos y vuelve a acercarse al 4,5% por primera vez en casi un mes. El bund alemán a 10 años se aproxima al 3% y el gilt británico a 10 años cotiza en torno al 4,8%.
La lectura para Bitcoin es clara: cuando suben los rendimientos soberanos, ganan atractivo las inversiones que sí ofrecen intereses o flujo de caja. En cambio, un activo sin flujo de caja como BTC pierde parte de su ventaja relativa cuando los bonos considerados seguros pagan más.
Del carry trade a rendimientos más altos
Durante años, Japón ayudó a mantener bajos los tipos globales gracias a tasas cercanas a cero y a programas de compra de gran escala. Ese contexto permitió a los inversores endeudarse en yenes a bajo coste para posicionarse en activos con mayor rentabilidad en otros mercados, una estrategia conocida como carry trade del yen. Ahora, con la normalización de la política monetaria japonesa, ese papel como ancla global puede ir perdiendo fuerza y los flujos internacionales de capital podrían moverse con mayor rapidez.
Desde esa lógica de mercado, una reducción más marcada de ese carry trade podría añadir presión sobre la liquidez y sobre el apetito por el riesgo en el conjunto de los mercados. Por eso, el movimiento en Japón no es solo una cuestión local de tipos, sino también una variable relevante para el mercado cripto y para otros activos de riesgo.
Qué significa esto para Bitcoin
La reciente subida de Bitcoin recibió impulso, precisamente, por el cambio en las expectativas de tipos en Estados Unidos. El 1 de julio, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, señaló que la inflación representa menos riesgo que hace unas semanas, y el informe de empleo estadounidense del jueves fue más débil de lo previsto. Bitcoin encontró un soporte sólido en torno a $58.000 (€50.800) el 1 de julio y después avanzó hasta aproximadamente $64.000 (€56.100).
Sin embargo, esa recuperación sigue expuesta a un repunte más amplio de los rendimientos globales. Esto encaja con la idea de que Bitcoin continúa reaccionando con fuerza a los factores macroeconómicos, como mostró su avance reciente tras unos datos de empleo débiles en Estados Unidos y el cambio en las expectativas de tipos. Bitcoin sube a $62.000 tras unos débiles datos de empleo en EE. UU. ilustra con claridad la rapidez con la que puede cambiar ese sentimiento.
Goldman Sachs sigue viendo debilidad en el yen y mantiene su preferencia por las carry trades financiadas en yenes, pero para los inversores en Bitcoin sigue siendo especialmente relevante que unos tipos más altos pueden dejar un entorno macro menos favorable para BTC.