La Clarity Act se complica en el Senado a medida que se acerca el receso
La ley debe fijar la distribución de funciones entre la SEC y la CFTC, pero las tensiones políticas y una agenda del Senado muy cargada dificultan su avance.

Puntos clave
- La Clarity Act sigue a la espera de una posible votación en el Senado, pero el receso de verano está cada vez más cerca y el margen de sesión es muy reducido.
- El proyecto aún deja abiertos asuntos sobre financiación ilícita, agricultura y normas éticas vinculadas a posibles conflictos de interés.
- Su desenlace es clave para la clasificación de las criptomonedas en Estados Unidos y podría retrasarse hasta septiembre o incluso más adelante.
La Clarity Act, la propuesta para ordenar el mercado cripto en Estados Unidos, afronta una creciente presión en el Senado conforme se aproxima el receso de verano. Por ahora no está claro si el proyecto llegará a votarse ni en qué momento, y el tiempo disponible en el calendario legislativo se reduce a solo dos días de sesión.
El tiempo apremia en el Senado
De acuerdo con el calendario vigente, el Senado podría suspender su actividad el 7 de agosto, aunque todavía existe una posibilidad limitada de que la Cámara extienda sus trabajos. Si el líder de la mayoría, John Thune, impulsa el cloture el miércoles por la noche, se abriría la puerta a una primera votación procedimental, siempre que la Cámara logre atender antes el resto de sus prioridades.
Y esas prioridades no son menores. El Senado también analiza la nominación de Todd Blanche como nuevo Attorney General, una ley de financiación para el gobierno federal, sanciones contra Rusia y, posiblemente, un proyecto de ley sobre el deporte universitario. Con ese nivel de carga legislativa, el espacio para la Clarity Act es muy limitado, más aún si se tiene en cuenta que el Senado solo dispone de 14 días laborables en septiembre y octubre.
Lo que sigue abierto
El texto de la Clarity Act todavía no está cerrado. Entre los puntos pendientes figuran disposiciones sobre financiación ilícita, cuestiones agrícolas y una cláusula ética diseñada para evitar que altos cargos, como el presidente Donald Trump, obtengan beneficios de la industria cripto.
Ese último punto es especialmente sensible desde el plano político. La Casa Blanca sigue evaluando una propuesta presentada por los senadores Thom Tillis y Ruben Gallego sobre ese lenguaje ético y, según Tillis, ya ha habido contactos en torno a la iniciativa. Si la Casa Blanca introduce observaciones o respalda el plan, eso podría influir en el apoyo de los demócratas.
Por qué esto es relevante
Para los lectores europeos del sector cripto, la cuestión es relevante sobre todo porque la Clarity Act debe definir cómo Estados Unidos clasificará jurídicamente las criptomonedas. La ley tendrá que marcar la línea entre la SEC y la CFTC y, además, dividir los activos digitales en categorías como digital commodities, investment contract assets y payment stablecoins. También cobra importancia la llamada asset maturity path: los tokens que inicialmente se vendieron como investment contract podrían, más adelante y bajo determinadas condiciones, pasar a otra categoría si alcanzan un nivel suficiente de descentralización.
En consecuencia, el alcance del debate va mucho más allá de Washington. Si el Senado no avanza en esta ronda, la discusión podría quedar aplazada hasta septiembre o incluso hasta después de las elecciones, cuando el equilibrio político podría volver a cambiar. Mientras tanto, la presión sobre los legisladores sigue siendo elevada, en parte por el debate persistente sobre las disposiciones éticas relacionadas con Trump y sus ingresos cripto, como quedó reflejado en esta reciente presión del Senado sobre la memecoin de Trump.