DTCC activa valores tokenizados en una prueba en Wall Street
La prueba se realizó con JPMorgan, BlackRock y Vanguard sobre la infraestructura de liquidación existente. DTCC emplea gemelos digitales de acciones, ETF y bonos del Tesoro bajo la supervisión de la SEC.

Puntos clave
- DTCC procesó el miércoles sus primeras transacciones de producción en vivo con valores tokenizados, junto con más de dos docenas de grandes instituciones financieras.
- Se trató de acciones tokenizadas, ETF y bonos del Tesoro de Estados Unidos, que circularon a través de la infraestructura de mercado existente con gemelos digitales de los valores subyacentes.
- DTCC quiere ampliar el servicio en octubre; según Mark Wendland, la prueba demuestra que es técnicamente posible, pero no que ya exista una demanda amplia en el mercado.
De Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC) procesó el miércoles sus primeras transacciones de producción en vivo con valores tokenizados. Con este avance, la entidad, pieza clave de la infraestructura de liquidación de Estados Unidos, refuerza el papel de blockchain dentro del mercado financiero tradicional.
Prueba en vivo con grandes actores
En la iniciativa participaron más de dos docenas de grandes instituciones financieras, entre ellas JPMorgan Chase, Goldman Sachs, BlackRock y Vanguard, además de compañías tecnológicas. Las operaciones abarcaron acciones tokenizadas, ETF y bonos del Tesoro de Estados Unidos, y se movieron mediante transferencias de colateral, repos, ajustes de margen, operaciones con valores y transferencias de activos.
De acuerdo con DTCC, no se trató de un piloto aislado, sino de una ejecución en producción con activos que ya estaban registrados en The Depository Trust Company, la entidad depositaria central del grupo. Ese matiz vuelve la prueba especialmente relevante, porque muestra que los activos tokenizados pueden operar dentro de la misma infraestructura de mercado que Wall Street utiliza desde hace décadas.
Gemelos digitales en los rieles existentes
DTCC administra más de 114$ billones (99,9€ billones) en valores y procesa a diario la propiedad y la liquidación de acciones, bonos y otros instrumentos. En lugar de emitir activos digitales nuevos, el sistema transforma los valores existentes en gemelos digitales basados en blockchain, manteniendo intactos los mismos derechos legales de propiedad, dividendos y gobernanza que corresponden al activo subyacente.
Así, el enfoque se diferencia del de muchas ofertas de acciones tokenizadas que hoy circulan en plataformas cripto. En esos casos, lo habitual es que funcionen como envoltorios que siguen el precio de una acción, pero sin conceder automáticamente los mismos derechos que la acción real. DTCC busca, en cambio, que los valores puedan desplazarse entre los registros electrónicos tradicionales y los tokens basados en blockchain sin alterar la propiedad.
Parte de las transacciones se ejecutó a través de Hyperledger Besu, mientras que otras utilizaron Canton Network, una blockchain para mercados financieros regulados que combina privacidad con intercambio de datos para las partes autorizadas. La SEC había concedido previamente a DTC una No-Action Letter, que permitió la tokenización de determinados activos custodiados por DTC dentro de las normas vigentes del mercado estadounidense.
Qué significa esto para Europa
Para los lectores europeos del mercado y de las criptomonedas, lo más importante es que la tokenización ya no se limita a un experimento propio del ecosistema cripto, sino que también se está probando dentro de una infraestructura de mercado consolidada. DTCC sitúa su servicio claramente dentro de las normas existentes, y no como un mercado paralelo, lo que evidencia hasta qué punto las finanzas tradicionales y blockchain pueden acercarse hoy.
DTCC sostiene que el servicio se ampliará en octubre, momento en el que los participantes elegibles podrán convertir determinados valores en representaciones basadas en blockchain para su uso en producción. Mark Wendland, de Canton Strategic Holdings, describió la prueba como una demostración de que la implantación es técnicamente posible, aunque advirtió que eso no implica que ya exista una demanda amplia en el mercado.