Ethereum arranca julio bajo presión por la debilidad de la red y la acumulación de grandes tenedores
Glassnode detecta menos direcciones activas, mientras los grandes holders continúan acumulando ETH. Al mismo tiempo, los ETF spot de Ethereum registraron salidas netas en junio.

Puntos clave
- Ethereum inicia julio de 2026 en torno a $1.570 (€1.380), cerca de sus mínimos de varios meses, después de encadenar por primera vez tres velas trimestrales rojas consecutivas.
- La actividad de la red se ha enfriado con fuerza: las direcciones activas han pasado de un máximo de 795.000 a comienzos de febrero a unas 420.000.
- Los grandes holders parecen estar acumulando, aunque el precio sigue bajo presión y $1.500 se mantiene como el soporte más relevante.
Ethereum (ETH) arranca julio de 2026 en torno a $1.570 (€1.380), muy cerca de los mínimos de los últimos meses, después de firmar por primera vez en su historia tres velas trimestrales rojas seguidas. El mercado cripto recibe así una señal especialmente débil de uno de sus principales activos, en un contexto en el que los datos on-chain y la evolución del precio apuntan en direcciones opuestas.
La actividad de la red se debilita
Los datos de Glassnode reflejan una caída sostenida en el número de direcciones activas. La media móvil de 14 días marcó un máximo a comienzos de febrero, cerca de 795.000, pero desde entonces ha retrocedido hasta unas 420.000, lo que supone un descenso de alrededor del 46%. Este comportamiento sugiere un menor uso de la red y una posible pérdida de interés, más aún porque el dato de junio cayó hasta el nivel más bajo del gráfico.
Llama la atención que el primer tramo de enero todavía mostrara avances en la actividad mientras el precio ya retrocedía. Ese patrón encaja más con una rotación especulativa que con una demanda sólida y sostenida. Más adelante, precio y actividad cayeron al mismo tiempo, y los rebotes puntuales de marzo, abril y mayo no lograron mantenerse.
Las whales compran en contra de la tendencia
Pese a esa debilidad de base, aparece una señal distinta: los grandes holders parecen estar acumulando. Glassnode registró a finales de junio un fuerte aumento en las direcciones con entre 1.000 y 10.000 ETH, el mayor cambio en 30 días del gráfico. El movimiento se produjo mientras ETH cotizaba en su nivel más bajo, lo que podría apuntar a una toma de posiciones anticipada por parte de actores de mayor tamaño.
Esa lectura gana peso porque algunos datos de flujos muestran que las whales añadieron ETH por valor de decenas de millones de dólares, mientras que los spot Ethereum ETF registraron salidas netas en junio. El presidente de Bitmine, Tom Lee, relacionó parte de la caída con el comportamiento de cierre de trimestre. Tom Lee atribuye la caída de Ethereum al window dressing de fin de trimestre ya explicó antes con más detalle esa interpretación. Aun así, conviene mantener cierta cautela: un repunte similar en el número de whales a finales de febrero coincidió con un máximo local, tras el cual el precio terminó corrigiendo.
En paralelo, la hoja de ruta de Ethereum sigue avanzando en segundo plano. La agenda para 2026 incluye actualizaciones como Glamsterdam y Hegotá, con foco en mayores gas limits, ejecución paralela, abstracción nativa de cuentas e interoperabilidad. Eso no altera el corto plazo, pero sí confirma que la red continúa evolucionando mientras el precio permanece bajo presión.
Niveles clave para julio
Desde el punto de vista técnico, el mercado sigue sin definir una dirección clara. ETH ya perdió tres zonas de soporte escalonadas, situadas en torno a $2.375 (€2.080), $2.175 (€1.910) y $1.925 (€1.690), que ahora actúan como resistencia. Además, el precio cayó por debajo de un canal descendente y en junio no consiguió confirmar dos retests de esa estructura rota.
La atención se concentra ahora en la zona psicológica de $1.500 (€1.320). Un cierre diario por debajo de ese nivel abriría la puerta a un movimiento hacia aproximadamente $1.200 (€1.050) y, después, hacia el mínimo de oscilación en torno a $881 (€773). En la parte superior, $1.753 (€1.540) se perfila como un punto de inflexión importante, en parte porque coincide con el retroceso de Fibonacci del 0,786 entre el suelo de $881 (€773) y el máximo de $4.956 (€4.350). Un cierre mensual por debajo de ese nivel reforzaría todavía más el escenario bajista.
Para los seguidores europeos de las criptomonedas, este contexto es relevante porque ETH suele marcar el tono del mercado cripto en general, sobre todo cuando los flujos de ETF, la actividad de las whales y el uso de la red evolucionan en sentidos distintos. La combinación de actividad débil, salidas trimestrales y posible acumulación por parte de grandes holders también ofrece una pista sobre cómo se está repartiendo actualmente el capital entre inversores profesionales y minoristas.