Fundador de Few and Far, acusado por el uso indebido de 10 millones de dólares
Tarsha habría engañado a inversores de SAFT mientras millones se destinaban a apuestas, trading de criptoactivos y gastos personales. El caso vuelve a poner bajo presión la financiación con tokens y la supervisión de los proyectos de NFT.

Puntos clave
- Los fiscales federales de Manhattan han acusado a Taj Tarsha, fundador de Few and Far, de fraude de valores y fraude electrónico.
- Según la acusación, habría utilizado más de 10 millones de dólares de fondos de inversores para apuestas en línea, especulación con criptoactivos y gastos personales.
- Tarsha recaudó fondos mediante SAFTs para el desarrollo del marketplace de NFT de Few and Far y se enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión por cada cargo.
Los fiscales federales de Manhattan han presentado cargos contra Taj Tarsha, fundador de la startup de NFT Few and Far, por fraude de valores y fraude electrónico. De acuerdo con la acusación, habría desviado más de 10 millones de dólares (8,7 millones de euros) de dinero de inversores hacia apuestas en línea, especulación con criptoactivos y gastos personales, pese a que esos fondos debían destinarse a la construcción del marketplace.
Fondos recaudados mediante SAFTs
Tarsha captó capital a partir de febrero de 2022 entre al menos 67 inversores mediante Simple Agreements for Future Tokens, o SAFTs. Este mecanismo concede a los participantes derechos sobre tokens que se entregarán cuando estén disponibles. En este caso, esos derechos estaban vinculados a 95 millones de FAR tokens, asociados al desarrollo del previsto marketplace descentralizado de NFT de Few and Far.
Este tipo de estructura no es ajeno al sector cripto. Los SAFTs se introdujeron en 2017 como una vía para que los proyectos de blockchain obtuvieran financiación antes de que una red estuviera plenamente operativa, aunque con el tiempo el modelo atrajo una fuerte atención de los reguladores, entre otros motivos tras el caso de Telegram en 2020. La principal objeción es que la situación jurídica de estas ventas de tokens suele quedar bajo presión.
Los fiscales describen el engaño
Según los fiscales estadounidenses, Tarsha habría empezado a desviar el dinero casi de inmediato después de cerrar la ronda. La acusación sostiene que comunicó de forma engañosa a los inversores supuestas bonificaciones ligadas a hitos de la preventa de tokens y que aseguró que los recursos de la empresa se estaban empleando para impulsar el proyecto.
Sin embargo, los fiscales afirman que despidió a la mayor parte del equipo y encargó a un contratista que diera la apariencia de que el marketplace funcionaba. Además, parte del dinero se habría destinado a una hipoteca sobre un condominio en Miami, trabajos de interiorismo y gastos vinculados a su afición como DJ.
Por qué esto es relevante
El caso ilustra con qué rapidez los problemas en torno a la financiación con tokens pueden desembocar en una investigación por fraude, sobre todo cuando un proyecto capta dinero antes de contar con un producto operativo. Para los lectores europeos del sector cripto, el asunto también resulta relevante porque estructuras similares existen fuera de Estados Unidos, mientras los reguladores vigilan cada vez más de cerca la separación entre la financiación del proyecto y el uso real de los fondos de los inversores.
Few and Far lanzó el FAR token en mayo de 2024, pero según los fiscales pronto quedó prácticamente sin valor y la negociación se detuvo. Tarsha fue detenido el 6 de junio y el caso está ahora en manos del juez Lewis A. Kaplan. En caso de condena, cada cargo puede conllevar una pena máxima de 20 años de prisión.