Fidelity advierte: la IA puede impulsar las criptomonedas, pero no los tokens
Fidelity observa más actividad en blockchain impulsada por agentes de IA y micropagos, pero advierte que el valor económico suele quedarse en las stablecoins, las L2 y los proveedores de servicios.

Puntos clave
- Fidelity Digital Assets advierte que un desarrollo de IA más barato puede generar más actividad cripto sin aportar automáticamente más valor a los tenedores de tokens.
- Según el informe, la ventaja competitiva podría desplazarse hacia la liquidez, la distribución, la seguridad, la confianza y la integración regulatoria.
- Fidelity ve riesgos adicionales en los micropagos y la seguridad, porque el valor suele acabar fuera de la mainchain o en manos de otras partes.
Fidelity Digital Assets advierte que un desarrollo de IA más barato puede inundar el mercado cripto con nuevas aplicaciones y transacciones, sin que ello se traduzca automáticamente en más valor para los tenedores de tokens. Según la división cripto de Fidelity Investments, en la IA importa menos cuánta actividad se genere y más quién captura finalmente el valor económico.
La IA impulsa la actividad
La IA se ha convertido en poco tiempo en un tema importante dentro de las criptomonedas. La idea es que los agentes autónomos puedan comprar datos, contratar capacidad de cálculo y realizar pagos sin intervención humana. En la práctica, esto ya está generando movimiento: según un informe anterior de Keyrock, los agentes de IA procesaron en el año hasta abril más de 73 millones de dólares (62,9 millones de euros) a través de aproximadamente 176 millones de transacciones en blockchain.
Al mismo tiempo, grandes actores como Coinbase, Stripe y Visa trabajan en sus propios sistemas para pagos máquina a máquina. Esto subraya que la carrera no solo se libra en blockchains públicas, sino también en entornos de pago cerrados y en redes financieras existentes. Coinbase, por ejemplo, ya da un paso en esa dirección con cuentas especiales para bots que pueden operar y pagar en nombre de los usuarios.
El valor no tiene por qué quedar en la cadena
El analista Max Wadington escribe en el informe publicado el miércoles que la IA reduce la barrera para construir y participar, pero que la ventaja competitiva puede desplazarse precisamente hacia la liquidez, la distribución, la seguridad, la confianza y la integración regulatoria. Así, un mayor uso de la tecnología blockchain puede acabar ofreciendo solo una ventaja limitada para los tokens subyacentes.
Fidelity ve este riesgo sobre todo en los micropagos. Este tipo de transacciones puede producirse en grandes volúmenes, pero suele generar comisiones relativamente bajas y a menudo se liquida a través de redes Layer 2 o fuera de la mainchain. En ese escenario, los emisores de stablecoins y los proveedores de servicios pueden captar una mayor parte de los ingresos que la capa base de una red.
El mercado en general ya muestra que la IA y las criptomonedas no siguen automáticamente el mismo patrón de valor. El auge de los DeFi impulsados por IA y de los bots de trading puede aumentar la actividad y acelerar la ejecución, pero también generar nueva presión sobre la liquidez y la volatilidad. Esto hace que para los inversores sea más importante observar dónde se crea exactamente el valor, y no solo cuánto tráfico procesa un protocolo.
La seguridad gana importancia
Fidelity también señala una segunda capa de riesgo: la IA puede detectar y explotar vulnerabilidades con mayor rapidez, entre otras cosas en smart contracts, gestión de claves, bridges y sistemas de oráculos. Como resultado, la seguridad, los controles de identidad y el cumplimiento de las normas pueden ganar importancia, lo que podría favorecer a las plataformas consolidadas o más cerradas.
Para los seguidores europeos de las criptomonedas, esto es relevante porque el entusiasmo por la IA no es solo una historia de crecimiento, sino también de estructura de mercado. Si más actividad se desplaza hacia stablecoins, la liquidación fuera de la cadena o los sistemas permissioned, eso puede cambiar el papel de las blockchains públicas y de sus tokens de una forma distinta a la que muchos optimistas esperan ahora.