Hacken detecta un riesgo clave en los 91.000 millones de dólares de USDT en Tron
Hacken señala la gestión del contrato de USDT en Tron, donde dos signing keys bastan para controlar la emisión, la congelación y la reasignación. Bluechip elevó la calificación de Tether tras una auditoría de KPMG, pero aun así considera que el riesgo técnico sigue presente.

Puntos clave
- Hacken advierte que unos 91.300 millones de dólares en USDT sobre Tron pueden ser controlados a través de un contrato con dos signing keys.
- El contrato puede emitir tokens, congelar direcciones y reasignar la propiedad, sin retraso incorporado ni posibilidad de reversión.
- Bluechip elevó la calificación de Tether tras una auditoría de KPMG, pero Hacken sostiene que eso no elimina el riesgo técnico del contrato.
Hacken advierte que aproximadamente la mitad de todo el USDT en circulación, por un valor de unos 91.300 millones de dólares (78.600 millones de euros) en Tron, se gestiona mediante un contrato cuyo control administrativo puede ser tomado con dos signing keys. Según la revisión de seguridad, no existe retraso incorporado, ni ventana de cancelación, ni forma de revertir un cambio. Al mismo tiempo, Tether recibió una calificación corporativa más alta de Bluechip tras una auditoría financiera realizada por KPMG US, lo que muestra que una balanza más sólida no equivale automáticamente a un diseño de contrato más seguro.
Lo que observó Hacken
El núcleo de la advertencia no está en las reservas, sino en la forma en que se administra USDT en Tron. La multisig no controla las carteras de los usuarios, sino el propio contrato de USDT. Con ello, el sistema puede emitir tokens, congelar direcciones y reasignar la propiedad. Si dos claves se ven comprometidas, un atacante podría, según Hacken, intervenir en todo el despliegue sin tocar las carteras individuales.
Hacken también afirma que el mismo riesgo puede extenderse a Ethereum, Avalanche y Celo, porque Tether reutiliza las mismas seis signing keys en esas redes. La revisión no encontró indicios de que una clave haya sido comprometida ni de que se haya producido un incidente. No obstante, la auditora Seher Saylık subrayó que no existe una forma fiable de deshacer un cambio una vez que las claves han sido utilizadas.
La calificación sube, pero el riesgo persiste
Bluechip elevó la calificación corporativa de Tether a C desde D tras una auditoría de KPMG, en la que Tether International, S.A. de C.V. mostró un excedente de reservas de 6.800 millones de dólares (5.900 millones de euros) al 31 de diciembre de 2025. Fue la primera evaluación bajo el nuevo sistema SMIDGE de Bluechip, en el que el análisis financiero ahora se combina con los riesgos técnicos de Hacken. Bluechip había mantenido a Tether en D durante años y consideró la auditoría como una condición importante para una mejora.
Aun así, esa calificación más alta no cambia la parte técnica de la historia. Hacken señaló que USDT no cuenta con controles automáticos de proof-of-reserve ni con un límite para la creación de tokens. Una vez que los firmantes aprueban una transacción, el contrato puede emitir cualquier cantidad sin prueba adicional de depósitos bancarios. Eso hace que el control de las claves sea especialmente sensible, sobre todo porque Tether también puede congelar o reasignar direcciones, según la revisión.
Por qué esto importa para Europa
Para los inversores europeos en cripto, esto es relevante porque USDT sigue siendo una de las principales fuentes de liquidez en el mercado cripto. Si una stablecoin de esta escala depende de un pequeño número de claves, eso dice mucho sobre el riesgo operativo detrás de una moneda que a menudo se utiliza como capa base para operar. El debate no solo afecta a Tether, sino también a la cuestión más amplia de cuán estrictamente deben evaluarse técnica y financieramente las stablecoins.
La reciente auditoría completa de Tether en KPMG muestra por qué el debate sigue siendo tan intenso: la transparencia financiera y el control técnico no son lo mismo. Precisamente en una moneda tan ampliamente utilizada, los reguladores y los operadores quieren poder evaluar ambas dimensiones al mismo tiempo.