IBM sitúa la computación cuántica en el centro del debate, mientras crece el riesgo para Bitcoin
IBM prevé que la computación cuántica empiece a repercutir en 2028-2029, mientras los desarrolladores de Bitcoin y empresas como Coinbase y Galaxy Digital se preparan para la seguridad post-quantum.

Puntos clave
- El director ejecutivo de IBM, Arvind Krishna, prevé que la computación cuántica aporte una contribución visible a los ingresos y beneficios en 2028 o 2029.
- Bitcoin utiliza criptografía de curva elíptica, que en teoría podría quedar expuesta frente a ordenadores cuánticos lo bastante potentes.
- Según la propuesta BIP-361, más del 34% de la oferta de Bitcoin está en direcciones cuyas claves públicas ya han sido reveladas.
Arvind Krishna, director ejecutivo de IBM, sostiene que la computación cuántica empezará a reflejarse de forma medible en los ingresos y beneficios de la compañía en 2028 o 2029. El ejecutivo también proyectó un mercado de 1$ billón (0,9€ billón) para finales de la década de 2030. Para los inversores en Bitcoin, el dato más relevante es que ese horizonte vuelve a adelantar el debate sobre los riesgos cuánticos, en un contexto en el que una parte importante de la oferta podría seguir expuesta a amenazas futuras.
IBM fija un calendario para la computación cuántica
Krishna hizo estas declaraciones el jueves en CNBC. En su intervención, explicó que la computación cuántica dejará de ser una promesa de largo plazo para convertirse en un factor comercial tangible para IBM en apenas unos años. Ese mismo día, IBM junto con Algorithmiq informó de que había demostrado una llamada ventaja cuántica, es decir, que un ordenador cuántico ejecutó una simulación concreta con mayor rapidez o eficiencia que los métodos clásicos.
Para el mercado cripto, este avance importa porque el hardware cuántico parece progresar más deprisa de lo que muchos tenedores de Bitcoin anticipaban. Por ahora, la tecnología no puede romper el cifrado, pero precisamente la velocidad de ese desarrollo es lo que vigilan los equipos de seguridad. En ese mismo debate también entra la forma en que el sector puede prepararse desde el punto de vista técnico; una iniciativa reciente de grandes actores ya se centra en estudiar defensas resistentes a la computación cuántica.
Por qué Bitcoin es vulnerable en este frente
Bitcoin se basa en criptografía de curva elíptica. Si los ordenadores cuánticos alcanzan suficiente capacidad, ese esquema podría volverse vulnerable en teoría frente a ataques apoyados en algoritmos como el algoritmo de Shor. En marzo, Google Quantum AI publicó una estimación que reducía de forma notable el número de qubits necesario para comprometer la criptografía de curva elíptica, hasta situarlo por debajo de 500.000.
De acuerdo con el texto de la propuesta BIP-361, más del 34% de la oferta de Bitcoin está en direcciones cuyas claves públicas ya han sido reveladas. Eso equivale a unos 6,8 millones de BTC, con un valor aproximado de 437$ mil millones (381€ mil millones) al momento de redactar este artículo. Bitcoin todavía no dispone de una vía de migración ampliamente aceptada hacia la criptografía post-quantum, aunque los desarrolladores trabajan en propuestas como BIP-360 y BIP-361 sigue en discusión.
La seguridad gana urgencia
Para los lectores europeos de cripto, el asunto es especialmente relevante porque la seguridad cuántica ya no pertenece solo al terreno académico. Varios actores del sector han empezado a anticiparse: Galaxy Digital lanzó a principios de este mes una Bitcoin Quantum Readiness Initiative y Coinbase creó un Independent Advisory Board on Quantum Computing. Al mismo tiempo, en el sector tecnológico en general se multiplican las iniciativas quantum-safe, una señal de que la preparación para la seguridad post-quantum se está extendiendo más allá de Bitcoin.
Eso no implica que un ataque contra Bitcoin sea inminente. Sí deja claro, en cambio, que el calendario de seguridad de la red y de posibles ajustes del protocolo se toma cada vez más en serio, justo cuando el avance comercial de la computación cuántica parece acercarse.