Mastercard compra BVNK por 1,8 mil millones de dólares tras una puja
La adquisición subraya el papel de la infraestructura de stablecoins en los pagos transfronterizos, con Coinbase y Visa como descartadas en la puja.

Puntos clave
- Mastercard adquiere la empresa de infraestructura de stablecoins BVNK por 1,8 mil millones de dólares tras una puja con Coinbase y Visa, entre otros.
- BVNK procesa aproximadamente 30 mil millones de dólares en volúmenes de pago anuales en más de 130 países y presta servicio a clientes como Worldpay, Deel y Flywire.
- La adquisición aún debe recibir aprobación y se espera que no se complete hasta finales de 2026.
Mastercard ha cerrado la compra de la empresa de infraestructura de stablecoins BVNK por 1,8 mil millones de dólares (1,6 mil millones de euros), después de una puja en la que también participaron Coinbase y Visa. La operación pone de relieve el peso creciente de las stablecoins para las grandes compañías de pagos, en un contexto en el que el mercado cripto en general sigue en bear market.
Puja a puerta cerrada
De acuerdo con el inversor inicial Concentric, la relación de BVNK con la firma se remonta a 2018, cuando la compañía fue presentada por primera vez al fondo de capital riesgo. Concentric entró en 2019 con una valoración de apenas 4 millones de dólares (3,5 millones de euros), una apuesta que ahora desemboca en una de las salidas más relevantes del sector.
Según Concentric, la venta se llevó a cabo mediante un proceso estrictamente confidencial, con acuerdos de confidencialidad, en el que las partes podían presentar ofertas, explorar opciones y retirarse si lo consideraban oportuno. Coinbase habría llegado a situarse en la mejor posición y, en algún momento, incluso habría estado dispuesta a pagar hasta 2,5 mil millones de dólares (2,2 mil millones de euros), pero, según Concentric, la mayor afinidad terminó inclinando la balanza hacia Mastercard y los fundadores.
Visa también participó en la puja. La compañía ya contaba con una participación en BVNK y con un puesto de observación en el consejo, pero finalmente optó por no seguir adelante. Concentric apunta que Visa prefiere mantener una estrategia basada en la colaboración con varios actores de stablecoins, en lugar de apostar por la compra total de un único proveedor.
Por qué importan las stablecoins
La operación deja claro hasta qué punto las stablecoins han ganado valor estratégico para las empresas de pagos tradicionales. Con BVNK, Mastercard busca ganar más control sobre la infraestructura que sostiene los pagos transfronterizos y la liquidación digital, en vez de limitarse a la capa visible de la red de pagos.
Según los datos disponibles, BVNK procesa alrededor de 30 mil millones de dólares (26 mil millones de euros) en volúmenes de pago anuales en más de 130 países. Entre sus clientes figuran Worldpay, Deel y Flywire, una muestra de que la infraestructura de stablecoins ya no solo interesa a los actores nativos del sector cripto, sino también a grandes flujos de pagos corporativos.
Rist también destacó los casos de uso vinculados a tesorería, donde las empresas pueden agilizar la gestión de caja mediante stablecoins. Además, mencionó a equipos internacionales y freelancers en países con alta inflación, que pueden mantener stablecoins vinculadas al dólar en una cartera de criptomonedas en lugar de recibir directamente moneda local.
Qué dice esto sobre el mercado
Para los lectores europeos del sector cripto, lo más relevante es que esta operación confirma hasta qué punto las stablecoins ya forman parte de la infraestructura del sistema de pagos global. Ya no se trata solo de operar en exchanges de criptoactivos, sino de los mecanismos subyacentes que permiten a las empresas mover dinero a escala internacional. Esto encaja con una tendencia más amplia: las grandes redes de pagos han dejado de ver las stablecoins como un nicho y las consideran ya un mecanismo de pago adicional junto a los sistemas existentes.
Aun así, la adquisición todavía debe superar las aprobaciones habituales y no se espera que quede completada hasta finales de 2026. En la práctica, esto muestra que los grandes grupos financieros sí quieren incorporar la tecnología de stablecoins, pero que su implantación institucional sigue avanzando por una vía larga y regulada.