Los fiscales polacos amplían aún más la investigación sobre Zondacrypto
Roman Ż. es el quinto sospechoso en la investigación sobre BitBay/Zondacrypto, en la que los clientes habrían perdido en conjunto al menos 350 millones de zloty, según la justicia polaca.

Puntos clave
- Los fiscales polacos han acusado a un quinto sospechoso en la investigación sobre BitBay, rebautizada más tarde como Zondacrypto.
- Roman Ż. fue detenido en Silesia y está sospechado, entre otros cargos, de fraude; él niega las acusaciones.
- Los clientes habrían perdido en conjunto al menos 350 millones de zloty, mientras que la investigación por fraude y blanqueo de capitales se ha prorrogado hasta el próximo año.
Los fiscales polacos han acusado a un antiguo socio comercial de Sylwester Suszek en la investigación sobre la colapsada exchange de criptoactivos BitBay, rebautizada más tarde como Zondacrypto. Se trata del quinto sospechoso que entra en escena desde que el expediente se unificó con la investigación sobre la desaparición del fundador.
Nuevo sospechoso en el punto de mira
Roman Ż. fue acusado por las autoridades polacas de dos delitos, entre ellos fraude. Fue detenido el sábado en la región polaca de Silesia y, según su abogado, habría ayudado a gestionar BitBay antes de que la empresa pasara a llamarse Zonda.
Los fiscales quieren que Ż. permanezca detenido de forma provisional. Según el abogado Błażej Gazda, su cliente niega las acusaciones y ha ofrecido a los investigadores una declaración detallada. El segundo cargo aún no ha sido explicado públicamente.
Durante los registros, la policía incautó relojes de lujo y documentos vinculados a Zondacrypto. Los fiscales dijeron que ordenaron la detención porque temían que Ż. huyera después de enterarse de que quería viajar a China.
Consecuencias para los clientes
El caso gira en torno al colapso de una exchange que comenzó en 2014 como BitBay y en 2021 pasó a llamarse Zondacrypto. La plataforma contaba entonces con más de 1 millón de usuarios registrados. En abril, la exchange dejó de operar después de que los clientes informaran de retiradas congeladas o retrasadas.
Antes ya se habían producido retrasos en los pagos para algunos clientes y el 17 de marzo se suspendieron los depósitos de bitcoin, mientras la empresa señalaba la volatilidad del mercado. Poco después, el sitio web quedó fuera de línea. Además, la unidad de inteligencia financiera de Estonia suspendió parcialmente la licencia de BB Trade Estonia OÜ, la entidad detrás de la marca, lo que le impidió aceptar nuevos activos.
Según las autoridades, los clientes perdieron en conjunto al menos 350 millones de zloty, unos 94 millones de dólares (80,9 millones de euros). La justicia polaca recibió ya en junio más de 3.600 denuncias y la investigación por presunto fraude a gran escala y blanqueo de capitales se ha prorrogado hasta el próximo año. Según medios locales, además, todavía hay 4 millones de euros en una cuenta bancaria bloqueada.
Por qué esto es relevante
El caso muestra con qué rapidez una gran exchange de criptoactivos puede convertirse en un amplio expediente penal, especialmente cuando los fondos de los clientes quedan bloqueados y los supervisores intervienen. Para los lectores europeos de cripto, lo más relevante es que el caso no gira solo en torno al fracaso empresarial, sino también a las licencias, la supervisión y la cuestión de quién era responsable de la gestión de los fondos de los clientes.
La historia de BitBay también influye en este caso. El supervisor polaco KNF incluyó la plataforma en 2018 en una lista pública de advertencia por actividades financieras no autorizadas. Después, la exchange trasladó sus operaciones en 2019 primero a Malta y más tarde a Estonia, fuera de la supervisión polaca directa. La desaparición de Suszek en marzo de 2022 sigue sin resolverse, y precisamente esa pista se ha unificado ahora con la investigación sobre Zondacrypto. También la detención de otro sospechoso en el mismo caso Zondacrypto muestra hasta qué punto se ha ampliado ya la investigación polaca.