La votación de Solana tensiona la propuesta de mayores burns y menor inflación
La propuesta combina comisiones de transacción más altas con una reducción más rápida de la emisión de SOL. Todavía falta bastante apoyo de los validadores para llegar a una votación real.

Puntos clave
- Los validadores de Solana respaldan una propuesta que combina burns de transacciones más altos con una reducción más rápida de la nueva emisión de SOL.
- Los burns diarios podrían subir de unos 650 SOL a entre 7.500 y 9.000 SOL, pero seguirían por debajo de la emisión diaria por inflación.
- Para una votación real aún se necesita mucho apoyo adicional; la señalización actual sigue muy por debajo del umbral requerido.
Esta semana, los validadores de Solana empezaron a mostrar apoyo a una propuesta de gobernanza que pretende ajustar la tokenomics de la red por dos vías. El plan eleva los burns asociados a las transacciones y acelera la reducción de la nueva emisión de SOL, aunque todavía necesita bastante más respaldo antes de poder llegar siquiera a una votación.
Burns más altos mediante nuevas comisiones
La primera parte, SIMD-0553, introduce comisiones basadas en recursos. Bajo este esquema, las transacciones se liquidan en función de los recursos de red que consumen. Con las estimaciones actuales, los burns diarios pasarían de unos 650 SOL, equivalentes a unos 47.000$ (40.700€), a un rango de entre 7.500 y 9.000 SOL al día, o hasta aproximadamente 650.000$ (563.500€).
El aumento es notable, pero no implica que Solana se vuelva deflacionaria de forma automática. Incluso en el extremo superior de ese rango, el burn diario seguiría por debajo de los cerca de 60.000 SOL que la red emite cada día por efecto de la inflación. Por eso, el ajuste de las comisiones no funciona como una medida aislada, sino como parte de un cambio más amplio en el equilibrio entre emisión y quema.
Reducción más rápida de la inflación
La segunda propuesta, SIMD-0550, plantea duplicar la tasa anual de disinflación hasta el 30%. Si se aprueba, el suelo terminal de inflación del 1,5% se alcanzaría en 2029 y no en 2032. En un horizonte de seis años, esto supondría alrededor de 18,9 millones de SOL menos en emisiones, con un valor estimado de 1,36$ mil millones (1,2€ mil millones).
La referencia es el actual esquema de inflación de Solana. En su diseño original arrancó en el 8% anual y ahora se reduce un 15% cada año, mientras que la inflación vigente ronda el 3,8%. Los validadores reciben de esa inflación staking rewards, con rendimientos nominales que, según los parámetros de la red, se sitúan aproximadamente entre el 6% y el 8%. Eso vuelve el debate especialmente sensible, porque los validadores no solo participan en la seguridad de la red, sino que también sienten de forma directa cualquier cambio en la emisión. En ese contexto, la propuesta encaja en el giro más amplio hacia una Solana económicamente más ajustada, algo que también refleja el crecimiento de las grandes tesorerías de SOL.
Todavía lejos del umbral de votación
Por ahora, el respaldo alcanza 24,94 millones de SOL, o el 5,8% de los 432,65 millones de SOL en staking. Eso equivale apenas a alrededor del 38% del umbral del 15% necesario para llevar una propuesta a una votación real. Aún hacen falta 39,95 millones de SOL, unos 2,9$ mil millones (2,5€ mil millones), antes de que la fase de señalización concluya el 18 de agosto.
Hasta el momento, 16 validadores han expresado su posición, con un total conjunto del 2,3%. Helius concentra con 16,03 millones de SOL la mayor parte del apoyo actual, seguido por Blueshift con 3,6 millones y Temporal Emerald con 1,24 millones. La cuestión, por tanto, no es solo si la propuesta es viable desde el punto de vista técnico, sino sobre todo si suficientes validadores de gran tamaño consideran que la menor emisión y los burns más altos compensan sus efectos sobre la red.
Por qué esto importa para Solana
Para los lectores europeos del mercado cripto, el punto es relevante porque la propuesta incide directamente en la forma en que SOL construye escasez. Cambios de este tipo en las comisiones y en la inflación pueden ser decisivos para la evolución económica de una red, especialmente en una gran cadena proof-of-stake donde los validadores y el staking ocupan un papel central. Además, muestra que la gobernanza de Solana gira cada vez más en torno a decisiones concretas sobre la emisión, y no solo a actualizaciones técnicas.