Corea del Sur endurece las normas de KOSDAQ para las empresas con tesorería en cripto
Los umbrales más estrictos de KOSDAQ elevan el riesgo de exclusión bursátil para las empresas cotizadas con tesorería en Bitcoin, mientras la FSC ha flexibilizado la inversión empresarial en cripto.

Puntos clave
- Corea del Sur endurece desde el 1 de julio las normas de KOSDAQ, con mayores exigencias de capitalización bursátil y un riesgo más rápido de exclusión para las empresas que queden por debajo del umbral.
- Las empresas de tesorería cripto, como las DAT con Bitcoin en balance, quedarán sometidas a un escrutinio más estricto, a pesar de las flexibilizaciones previas para la inversión empresarial en cripto.
- Bitplanet es un caso visible: la compañía mantiene 300 BTC, aspira a alcanzar 10.000 BTC y busca ingresos adicionales fuera de la estrategia de balance.
Corea del Sur apretará aún más, a partir del 1 de julio, las reglas bursátiles aplicables a las empresas de tesorería cripto. Para varios actores cotizados, el cambio puede traducirse de inmediato en un mayor riesgo de exclusión bursátil. En especial, las compañías que han incorporado Bitcoin a su balance y han acumulado ganancias latentes en los últimos meses se enfrentan ahora a un marco de KOSDAQ más exigente.
Nuevos umbrales en KOSDAQ
El cambio de fondo es directo: la capitalización bursátil mínima para las empresas de KOSDAQ subirá a finales de 2026 hasta 200.000 millones de wones, equivalentes a aproximadamente $145 millones (€127 millones). Desde enero de 2027, ese listón volverá a elevarse hasta 300.000 millones de wones, o alrededor de $217 millones (€190 millones). Las empresas que permanezcan por debajo del umbral exigido durante 30 días de negociación consecutivos pasarán a la categoría de acción gestionada y podrán ser excluidas automáticamente en un plazo de 90 días si no recuperan el nivel requerido dentro de 45 días consecutivos.
El momento resulta especialmente sensible para las llamadas DAT, Digital Asset Treasuries. Se trata de empresas cotizadas que mantienen criptoactivos como parte central de su balance, un modelo que primero impulsó Strategy en Estados Unidos y que después también adoptó Metaplanet en Japón. En Corea del Sur, ese esquema queda ahora bajo un examen más estricto, mientras que la Financial Services Commission levantó a principios de este año la prohibición de 9 años sobre la inversión empresarial en cripto y permitió a empresas e inversores profesionales destinar hasta el 5% de sus fondos propios a activos digitales.
Bitplanet como ejemplo visible
Bitplanet ilustra con claridad lo rápido que estas nuevas reglas pueden ganar relevancia. La empresa nació en julio de 2025 tras la adquisición de la cotizada en KOSDAQ SGA por un consorcio liderado por Asia Strategy y Sora Ventures. En la actualidad, Bitplanet mantiene 300 BTC y aspira a alcanzar a largo plazo 10.000 BTC.
La estrategia de la compañía se apoya de forma evidente en referentes internacionales. Su director ejecutivo, Lee Seong-hoon, ya citó antes a Strategy y Metaplanet como inspiración para este modelo, con el que Bitplanet se presenta como uno de los primeros vehículos cotizados en Corea del Sur realmente orientados a la tesorería cripto. Al mismo tiempo, la empresa busca ingresos adicionales fuera de la estrategia de balance, entre otras vías mediante un MOU con la cotizada en Nasdaq Antalpha para equipos de minería de Bitcoin por un valor de unos 15.000 millones de wones, o $10,8 millones (€9,5 millones), en Omán y Paraguay.
Por qué esto también importa fuera de Corea
Para los lectores europeos del sector cripto, el caso es relevante porque Corea del Sur muestra con claridad lo rápido que un mercado puede volverse más abierto y, al mismo tiempo, más estricto. La FSC busca atraer más capital mediante la flexibilización de la inversión empresarial, pero las normas de KOSDAQ dejan claro que cotizar en bolsa y mantener criptoactivos en balance no siempre van de la mano. Además, las nuevas disposiciones impiden eludir la exclusión bursátil mediante reducciones de capital o divisiones de acciones, lo que pone el foco en el cumplimiento formal y no solo en la valoración de mercado.
En este contexto, el resultado para las empresas DAT dependerá menos de las ganancias derivadas de la subida de Bitcoin y más de su capacidad para seguir cumpliendo las normas bursátiles. En un mercado en el que Corea del Sur sigue contando con uno de los mayores ecosistemas minoristas de criptoactivos, esa combinación de acceso y supervisión también puede convertirse en una referencia para otras regiones.