Visa lanza una plataforma de stablecoins y eleva la presión sobre Circle
La plataforma está orientada a bancos y fintechs para la emisión, custodia y liquidación de dólares digitales. El lanzamiento intensifica la competencia para Circle, emisor de USDC, mientras Open USD cuenta con el respaldo de BlackRock y Coinbase.

Puntos clave
- Visa presenta Visa Stablecoin Platform para la emisión, custodia, transferencia e intercambio de stablecoins en un sistema único y gestionado.
- En su lanzamiento, la plataforma admite Open USD y ofrece herramientas para minting, redeeming, infraestructura de carteras y conexión con la red de pagos de Visa.
- El movimiento añade presión competitiva sobre Circle, mientras las stablecoins ganan peso dentro de la infraestructura de pagos.
Visa ha puesto en marcha una nueva plataforma de stablecoins con la que bancos, fintechs y empresas cripto podrán crear con mayor facilidad productos vinculados a dólares digitales. La iniciativa se enmarca en la transición más amplia de las redes de pago tradicionales hacia la liquidación basada en blockchain, en un contexto de competencia creciente en el mercado de stablecoins.
Qué lanza exactamente Visa
La nueva Visa Stablecoin Platform, o VSP, es un servicio empresarial que permite a las instituciones emitir, custodiar, transferir e intercambiar stablecoins dentro de un único sistema gestionado por Visa. En esta primera fase, la plataforma admite Open USD, una stablecoin de reciente lanzamiento de Open Standard, e incorpora herramientas para minting, redeeming e infraestructura de carteras para activos onchain.
Visa señala que la plataforma incluye Wallet-as-a-Service, conectividad blockchain y funciones de seguridad como flujos de doble aprobación, registros de auditoría y listas de autorización para transferencias. Además, se integra con la red de pagos ya existente de Visa, de modo que las entidades financieras puedan usar stablecoins en la gestión de tesorería, la liquidación y los productos de pago sin tener que reemplazar sus sistemas actuales.
Según Jack Forestell, director de producto y estrategia de Visa, las stablecoins resultan atractivas porque introducen una nueva capa de programmable money, aunque el verdadero desafío para las instituciones sigue estando en la ejecución operativa.
Open USD presiona al mercado
El lanzamiento se apoya en la estrategia más amplia de Visa en activos digitales. La compañía ya respalda la liquidación con stablecoins para determinados socios, mantiene programas de tarjetas vinculadas a cripto y antes amplió sus servicios de pago transfronterizo basados en blockchain. Con ello, Visa se posiciona cada vez más como proveedor de infraestructura y no solo como red de tarjetas.
Open Standard, el consorcio detrás de Open USD, cuenta con el respaldo de BlackRock, Alphabet y Coinbase, además de Visa. El proyecto busca atraer a bancos, empresas de pagos y exchanges de cripto eliminando las comisiones de minting y redemption y devolviendo prácticamente todos los ingresos de las reservas a los socios de distribución. Se trata de una estructura económica distinta a la de las stablecoins tradicionales, en las que el emisor suele quedarse con los intereses generados por las reservas.
Para Circle, esto supone una presión competitiva adicional. USDC es, después de USDT de Tether, la segunda stablecoin más grande del mundo, pero la llegada de Open USD añade tensión a la estructura del mercado. Las acciones de Circle cayeron el jueves alrededor de 5% y llevan tiempo bajo presión desde la presentación de Open Standard, lo que refleja que los inversores contemplan una posible redistribución de los ingresos del mercado de stablecoins. Esta presión sobre Circle encaja en una tendencia más amplia, en la que grandes actores tratan de reordenar el negocio de la infraestructura de stablecoins, como también quedó de manifiesto cuando Mizuho rebajó a Circle tras el avance de OpenUSD.
Por qué esto es relevante para Europa
Para los lectores europeos del sector cripto, el movimiento es especialmente relevante porque las grandes redes de pago están integrando cada vez más las stablecoins en su infraestructura existente. Esto puede normalizar aún más su uso en los pagos transfronterizos y la liquidación, mientras los reguladores podrían prestar más atención a la gobernanza, las reservas y la distribución de los ingresos. También muestra que la colaboración entre instituciones financieras y empresas tecnológicas está llevando a las stablecoins a dejar de ser un nicho para convertirse en una parte más visible del mercado de pagos en general.