Wall Street convierte la tokenización en una prioridad estratégica
Broadridge observa que el 84% de las instituciones considera importante la tokenización, mientras BlackRock, JPMorgan y DTCC ya construyen infraestructura para valores tokenizados.

Puntos clave
- La tokenización se ha convertido en una prioridad estratégica para el 84% de las instituciones financieras encuestadas, según Broadridge.
- El 92% prevé que, por ahora, convivan los activos digitales y los tradicionales, mientras que el 69% quiere incorporar la tokenización a la infraestructura ya existente.
- La incertidumbre regulatoria y la complejidad operativa siguen siendo los principales obstáculos para una adopción amplia de los valores tokenizados.
La tokenización ya ocupa un lugar central en la agenda de buena parte de Wall Street. De acuerdo con una nueva encuesta de Broadridge, el 84% de las instituciones financieras considera que esta tecnología es relevante para su negocio, en un momento en que el sector se prepara para un entorno en el que convivirán los activos digitales y los tradicionales.
De experimento a infraestructura
La encuesta, realizada entre 200 ejecutivos norteamericanos del sector de servicios financieros, refleja que la industria está dejando atrás la fase de pruebas aisladas de blockchain. La tokenización consiste en registrar en una blockchain la propiedad de activos del mundo real, como acciones, bonos, fondos o bienes inmuebles, mediante tokens digitales. Quienes impulsan este modelo destacan una liquidación más rápida, menores costes operativos y la posibilidad de negociar activos las 24 horas del día, además de facilitar la división de las inversiones en fracciones más pequeñas.
Ese avance no es casual. Actores de gran tamaño como BlackRock y Franklin Templeton ya han lanzado fondos tokenizados, JPMorgan ha ampliado la liquidación basada en blockchain a través de Kinexys y compañías como Visa y DTCC trabajan en infraestructura para pagos y valores tokenizados. Además, el miércoles DTCC comunicó las primeras operaciones en producción en vivo con valores tokenizados, un paso más en la integración de blockchain en los mercados tradicionales.
El mercado híbrido sigue siendo el punto de partida
Broadridge concluye que la mayoría de los participantes no espera un sistema completamente onchain. Nada menos que el 92% cree que, por ahora, los activos digitales y los tradicionales coexistirán, y el 69% prefiere integrar la tokenización en la infraestructura existente en lugar de desarrollar sistemas independientes nativos de blockchain. Esta visión encaja con la estrategia de muchas grandes instituciones financieras, que buscan sobre todo conectar las redes blockchain con los procesos ya establecidos de negociación, custodia y liquidación.
Aun así, el grado de adopción sigue siendo desigual. En la encuesta, el 44% de las firmas de mercados de capitales afirma que la tokenización ya está en producción o funciona a escala, frente al 20% de los gestores de activos y al 9% de los gestores de patrimonio. Los encuestados también esperan que los fondos mutuos tokenizados y los fondos del mercado monetario sean los productos que más tracción ganen en los próximos cinco años, mientras que las acciones tokenizadas podrían alcanzar un nivel de adopción similar en ese mismo periodo, según aproximadamente la mitad de los participantes.
Por qué esto es relevante
Para los lectores europeos de criptomonedas y mercados, la clave está en que la tokenización deja de ser un tema de nicho y pasa a plantearse como una cuestión de infraestructura. La combinación de los sistemas financieros existentes con blockchain también puede marcar el rumbo fuera de Estados Unidos, especialmente ahora que reguladores y actores del mercado intentan definir cómo deben encajar los valores tokenizados dentro de las normas vigentes.
En ese contexto, la incertidumbre regulatoria sigue siendo el principal obstáculo, seguida por la complejidad operativa que supone integrar blockchain en los sistemas actuales. La SEC ya ha aclarado anteriormente que los valores tokenizados están sujetos a la legislación federal de valores vigente, mientras que IOSCO advierte de riesgos adicionales como la incertidumbre jurídica y las vulnerabilidades operativas. En otras palabras, el sector avanza con rapidez, pero todavía tiene por delante varios obstáculos antes de consolidar su implantación.