Bitcoin BIP-110 recibe un apoyo mínimo de cara al plazo de agosto
La soft fork pretende limitar OP_RETURN y otras vías de datos, pero el apoyo de los mineros sigue en cero. La disputa en torno a Ordinals y Bitcoin Core muestra lo difícil que resulta introducir cambios de protocolo sin consenso.

Puntos clave
- BIP-110 busca, mediante una soft fork, restringir temporalmente más datos no financieros en las transacciones de Bitcoin.
- El apoyo de los mineros a la propuesta está en cero y la adopción entre los nodos sigue siendo baja.
- Los críticos temen que BIP-110 siente un precedente peligroso para los cambios de consenso y las transacciones válidas.
Bitcoin encara una nueva prueba de gobernanza mientras BIP-110 se aproxima al plazo de agosto, con el respaldo de los mineros todavía en cero. La soft fork propuesta pretende limitar de forma temporal más datos no financieros en las transacciones de Bitcoin, pero la resistencia dentro de la comunidad sigue siendo elevada y la posibilidad de una aceptación amplia parece, por ahora, remota.
Qué pretende cambiar BIP-110
BIP-110, cuyo nombre completo es Reduced Data Temporary Soft Fork, plantea una cuestión de fondo sobre el uso del block space en Bitcoin. La propuesta devolvería OP_RETURN a su antiguo límite reducido, impediría la mayoría de los bloques de datos arbitrarios superiores a 256 bytes y restringiría ciertos formatos de script empleados sobre todo para almacenar información.
Ese cambio afectaría de lleno a aplicaciones como Ordinals, inscriptions y algunos esquemas de tokens, que utilizan precisamente esas vías para insertar imágenes, texto o metadatos de tokens onchain. Sus defensores sostienen que, con ello, Bitcoin seguiría funcionando más claramente como una red de pagos y que la carga sobre los nodos sería menor.
Quienes se oponen, en cambio, ven un precedente delicado. Michael Saylor advirtió que BIP-110 transforma una discusión sobre spam en un cambio de consenso que también podría invalidar transacciones que hoy siguen siendo válidas y pagan comisiones. Adam Back se expresó en términos similares y afirmó que Bitcoin simplemente rechaza este enfoque.
El apoyo sigue muy por detrás
Las cifras dejan poco espacio para la interpretación sobre el nivel de respaldo actual. Según el monitor de señalización, el apoyo de los mineros no ha superado nunca aproximadamente el 1% y ahora se sitúa en cero, sin el respaldo de un gran pool de mining. Entre los nodos, la adopción también es reducida y procede casi por completo de Bitcoin Knots, una alternativa al software dominante Bitcoin Core.
Pese a ello, el proceso sigue su curso. El período actual de señalización va del bloque 957.600 al 959.615, con una fecha límite voluntaria de lock-in en el bloque 961.542 dentro del siguiente período. Si BIP-110 se activa mediante software, los nodos podrían rechazar bloques que no muestren apoyo, con una posible activación en torno a septiembre.
Por qué esto es relevante
Para los lectores europeos de criptomonedas, este debate importa porque refleja cómo Bitcoin gestiona la tensión entre su función como dinero y su uso como capa de datos. Este tipo de conflictos de gobernanza también puede tener implicaciones para desarrolladores, operadores de nodos y entidades que construyen sobre la infraestructura de Bitcoin. Además, el desenlace puede ofrecer una señal sobre lo difícil que resulta introducir cambios de protocolo de gran alcance sin un consenso amplio.
El debate, además, no es aislado: en una disputa más reciente sobre BIP-110 y Ordinals ya se abordó precisamente la tensión entre el uso de datos y el papel de Bitcoin como red monetaria.