Bitcoin se beneficia del retroceso de las expectativas de inflación
El breakeven a dos años ha caído por debajo del 2%, lo que influye en las expectativas sobre la Fed y en la liquidez para las criptomonedas. El IPC de Estados Unidos del 14 de julio podría acelerar la tendencia.

Puntos clave
- Bitcoin avanzó casi 7% en la semana hasta el 5 de julio, su mejor registro semanal desde marzo.
- Las expectativas de inflación en Estados Unidos siguen cediendo, con el breakeven a dos años por debajo del 2% por primera vez desde 2024.
- La publicación del IPC del 14 de julio podría volver a mover la operativa macro en torno a Bitcoin y al mercado cripto en general.
El mercado cripto ha mostrado una mayor calma en los últimos días, mientras Bitcoin avanzó casi 7% en la semana hasta el 5 de julio. Se trató de su mejor semana desde marzo y coincide con un renovado foco del mercado en las expectativas de inflación en Estados Unidos, un factor macro que sigue pesando en la evolución de las criptomonedas.
Las expectativas de inflación retroceden
El principal motor de este movimiento es el llamado inflation breakeven, un indicador que refleja cuánto esperan los inversores que suban los precios en el futuro al comparar los bonos del Estado tradicionales con los bonos indexados a la inflación. En Estados Unidos, el breakeven a dos años ha descendido por debajo del 2% por primera vez desde 2024, quedando así por debajo del objetivo de inflación de la Reserva Federal.
Los breakevens de vencimientos más largos también han cedido con fuerza en las últimas semanas. Al mismo tiempo, tanto el breakeven a dos años como el precio del petróleo WTI han vuelto a niveles vistos antes del estallido de la guerra en Irán, a finales de febrero. El petróleo importa porque sus variaciones terminan trasladándose a las expectativas de inflación a través de los costes de energía y transporte.
Qué significa esto para Bitcoin
Para Bitcoin, este contexto es especialmente relevante, ya que el mercado cripto sigue reaccionando con sensibilidad a las expectativas sobre los tipos de interés, los rendimientos reales y la fortaleza del dólar. Aun así, la relación entre Bitcoin y los indicadores clásicos de inflación, como el IPC, no siempre es directa, por lo que el panorama resulta menos lineal de lo que suele asumirse. Algo similar ocurre con el petróleo: su vínculo con Bitcoin depende del entorno de mercado y no necesariamente se mantiene estable en el tiempo.
Con todo, una caída de las expectativas de inflación puede facilitar que el mercado anticipe subidas de tipos menos agresivas. Eso tiene implicaciones claras para Bitcoin, porque cualquier cambio en las expectativas sobre la Fed repercute de forma inmediata en la liquidez y en el apetito por riesgo.
El IPC podría acelerar el movimiento
Algunos participantes del mercado advierten de que el actual sesgo alcista podría deshacerse con rapidez. Un reajuste brusco de ese tipo podría presionar al Dollar Index, aunque no existe certeza de que vaya a producirse. El 14 de julio se publicará el IPC estadounidense de junio, y ese dato podría reactivar la operativa macro en torno a Bitcoin y al mercado cripto en general. Un catalizador macro parecido ya impulsó antes a Bitcoin tras unos débiles datos de empleo en Estados Unidos, cuando el mercado empezó a descontar con mayor rapidez recortes de tipos.