Bitcoin podría acercarse a una zona de suelo entre 44.000 y 47.000 dólares
Dos modelos, entre ellos un análisis de Fibonacci, sitúan el posible suelo en torno a 44.000-47.000 dólares. Los flujos de los ETF spot de Bitcoin y la demanda institucional podrían amortiguar la caída.

Puntos clave
- Bitcoin vuelve a situarse en la ventana de 91 días que, en ciclos anteriores, solía coincidir con la fase final de los bear markets.
- Una regresión lineal y un análisis logarítmico de Fibonacci señalan ambos una posible zona de suelo entre 44.000 y 47.000 dólares.
- El estudio ubica principios de octubre como posible momento, mientras Bitcoin cotiza cerca de 62.865 dólares y sigue casi un 50% por debajo de su máximo.
Bitcoin vuelve a entrar en la franja de 91 días que, en ciclos previos, a menudo coincidió con el tramo final de los bear markets. En paralelo, dos modelos independientes, una regresión lineal y un análisis logarítmico de Fibonacci, convergen en una posible zona de suelo entre unos 44.000 dólares (38.500 euros) y 47.000 dólares (41.100 euros), con una fecha tentativa en la primera semana de octubre.
Fase final históricamente dura
Bitcoin cotiza en torno a 62.865 dólares y, con ese nivel, sigue casi un 50% por debajo del máximo de aproximadamente 126.000 dólares (110.200 euros) marcado en octubre de 2025. Ese retroceso encaja con el patrón observado en bear markets anteriores, aunque la magnitud de las caídas tiende a moderarse con el paso de los ciclos. En la fase actual, el mercado acumula 233 días en bear market, lo que, según las comparaciones históricas, lo sitúa entre los periodos más prolongados desde 2014.
El estudio se centra en los últimos 91 días de tres bear markets previos. En 2014 y 2015, Bitcoin retrocedió un 63,54% en ese tramo; en 2018, un 56,69%; y en 2022, un 37,60%. Ese último ciclo fue, por tanto, el menos severo registrado si se mide desde el máximo histórico de 124.773 dólares (109.100 euros), aunque la corrección siguió siendo notable.
Esa menor intensidad no parece casual. Bitcoin es hoy un activo mucho más grande y líquido que en sus primeros años, mientras que los ETF spot de Bitcoin, unos mercados de derivados más profundos y una base institucional más amplia pueden absorber mejor la presión vendedora. También pesa en la comparación histórica el patrón de halving de cuatro años, aunque algunos participantes del mercado cuestionan hasta qué punto ese ritmo sigue siendo tan rígido.
Los modelos apuntan a la misma zona
El primer enfoque parte de una regresión lineal construida a partir de las tres caídas anteriores. El cálculo anticipa un último tramo bajista de aproximadamente un 26,6%, lo que, tomando como referencia el máximo reciente de 64.657 dólares (56.500 euros), deja un suelo estimado en torno a 47.431 dólares (41.500 euros). No se trata de una certeza, pero sí de una referencia útil para sugerir que el mercado todavía podría tener margen para una caída adicional.
El segundo método recurre a un retroceso de Fibonacci en escala logarítmica. En ese marco, la línea 0,5 del ciclo actual se ubica en 44.428 dólares (38.900 euros), mientras que la línea 0,382 se sitúa cerca de 56.849 dólares (49.700 euros). La proximidad entre el resultado de la regresión y el punto medio del Fibonacci logarítmico refuerza la relevancia de la franja comprendida entre 44.000 dólares (38.500 euros) y 47.000 dólares (41.100 euros).
El comportamiento del mercado también encaja con esa lectura. Durante la venta de junio, los whales siguieron acumulando según el análisis, mientras que los flujos de los ETF pasaron primero por salidas de miles de millones y, a comienzos de julio, regresaron a terreno positivo. Dependiendo de cuánto se prolongue esa dinámica, puede servir tanto para amortiguar la presión bajista como para intensificarla.
Por qué esto importa para Europa
Para los inversores europeos en cripto, la clave es que Bitcoin depende cada vez más de los flujos institucionales y no solo de la negociación al contado en los exchanges de criptomonedas. Si el ciclo actual efectivamente termina con un suelo menos pronunciado, eso podría ser una señal del grado de madurez que ha alcanzado el mercado cripto. Al mismo tiempo, el análisis deja claro que incluso en un mercado más amplio siguen siendo posibles correcciones bruscas, sobre todo cuando reaparecen la presión macroeconómica o las salidas de ETF.
En las próximas semanas, el foco estará en si Bitcoin logra mantenerse por encima de la zona de 56.849 dólares (49.700 euros) o si el precio continúa deslizándose hacia niveles inferiores de Fibonacci. Una ruptura clara por debajo de 44.000 dólares (38.500 euros) pondría en cuestión el patrón histórico, mientras que una recuperación por encima de ese rango reforzaría la comparación con bear markets anteriores.
La debilidad reciente también coincide con la lectura que ofrece el análisis on-chain de Glassnode, según el cual Bitcoin se encuentra en una fase tardía de bear market, aunque todavía no hay confirmación de una recuperación sostenible.