La industria de la UE quiere un límite más alto o ninguno para los valores tokenizados
La coalición en torno a Nasdaq y Boerse Stuttgart quiere más margen para el régimen piloto DLT de la UE. El límite actual frenaría en exceso las acciones, los bonos y los fondos tokenizados en Europa.

Puntos clave
- Organizaciones financieras y cripto europeas quieren eliminar el límite para las plataformas de valores tokenizados o elevarlo al menos a 1,5 billones de euros.
- La Comisión Europea propone subirlo de 6.000 millones a 100.000 millones de euros, pero la coalición considera que sigue siendo demasiado bajo.
- El sector teme que un límite frene el crecimiento de la tokenización y perjudique a las entidades europeas frente a Estados Unidos.
Organizaciones financieras y cripto europeas quieren que Bruselas elimine el límite para las plataformas de valores tokenizados o lo eleve hasta al menos 1,5 billones de euros. Según la coalición, el límite propuesto de 100.000 millones de euros frena el crecimiento de la tokenización en Europa, mientras que el mercado de los activos tokenizados crece con rapidez a escala mundial.
Presión sobre el límite de Bruselas
La petición figura en una carta dirigida al Consejo Europeo y al Parlamento Europeo. Entre los firmantes figuran la asociación sectorial francesa Adan, el Crypto Council for Innovation y el European Ethereum Institute, además de empresas como Nasdaq y Boerse Stuttgart.
La Comisión Europea quiere elevar el límite existente de 6.000 millones de euros a 100.000 millones de euros. Según los firmantes, eso sigue siendo demasiado bajo. Prefieren que el límite se elimine por completo o, en su defecto, que se sitúe al menos en 1,5 billones de euros, quince veces más que la propuesta de la Comisión.
La carta se refiere al régimen piloto DLT europeo, que permite a las partes probar acciones, bonos y fondos de inversión tokenizados para su negociación y liquidación con exenciones de determinadas normas vigentes. La Comisión calificó anteriormente la participación en ese régimen como “modesta” y por ello quiere ampliar el marco.
Por qué el sector presenta objeciones
La tokenización significa que los instrumentos financieros se convierten en activos digitales en una blockchain. La coalición afirma que algunos proyectos europeos ya alcanzan los 350.000 millones de euros en activos tokenizados y quieren seguir creciendo, aunque esos proyectos no se mencionan y no se explica cómo se ha calculado exactamente esa cifra.
Los firmantes también subrayan que los límites se aplican al valor de mercado de los valores admitidos, no al volumen de negociación. Por ello, la capacidad de una plataforma depende del valor de los instrumentos que respalda, incluso si se negocia relativamente poco.
Además, el grupo se opone a distintos límites para las entidades de depósito central de valores, que se encargan del registro y la liquidación de valores. Según la coalición, esas entidades obtendrían entonces mucho más margen que otros actores del mercado basados en blockchain, lo que perjudicaría a los nuevos proveedores.
El mercado europeo mira a EE. UU.
Para los seguidores europeos de las criptomonedas y los mercados de capitales, esto es relevante porque la tokenización se considera cada vez más un puente entre los instrumentos de inversión tradicionales y la blockchain. La información adicional del sector señala que el mercado mundial de activos del mundo real tokenizados supera ya los 26.000 millones de dólares, con los bonos del Tesoro estadounidense tokenizados como una parte importante de esa cifra.
También en EE. UU. crece el debate sobre las normas para las acciones tokenizadas, donde Robinhood pide a los reguladores que permitan acciones en blockchain. Si la UE mantiene un límite, el grupo quiere que la Comisión pueda aumentarlo más adelante sin un máximo fijo previo. Así se pretende evitar que la normativa se quede atrás respecto al crecimiento del mercado.
La coalición también contrapone Europa a los Estados Unidos, donde, según la carta, una entidad de liquidación dominante podría tokenizar acciones y otros activos sin un tope de volumen. Si la UE mantiene un límite, el grupo quiere que la Comisión pueda aumentarlo más adelante sin un máximo fijo previo. Así se pretende evitar que la normativa se quede atrás respecto al crecimiento del mercado.