Francia incorpora la seguridad cuántica a su certificación y Algorand acelera su hoja de ruta
ANSSI exigirá desde 2027 una certificación resistente a la computación cuántica para los productos de seguridad. Eso eleva la presión sobre la hoja de ruta de Algorand, que prevé ofrecer seguridad cuántica completa a finales de 2027.

Puntos clave
- Francia dejará de certificar a partir de 2027 productos de seguridad que no utilicen cifrado resistente a la computación cuántica.
- Algorand aspira a lograr resistencia cuántica para todas las capas de su blockchain a finales de 2027.
- La seguridad cuántica se está convirtiendo cada vez más en un requisito estricto para gobiernos, instituciones e infraestructuras críticas.
A partir de 2027, Francia dejará de certificar productos de seguridad que no incorporen cifrado resistente a la computación cuántica. Para Algorand, la medida añade presión sobre su objetivo de alcanzar una seguridad cuántica amplia en su blockchain a finales de 2027, en un contexto en el que reguladores y gobiernos están elevando este estándar a requisito obligatorio.
ANSSI convierte la seguridad cuántica en norma
El organismo francés de ciberseguridad ANSSI comunicó la decisión durante la conferencia France Quantum, celebrada en París. Samih Souissi, alto cargo de la agencia, explicó que desde 2027 solo obtendrán certificación los productos de seguridad resistentes a la computación cuántica. La medida es especialmente relevante para las empresas que buscan vender a organismos públicos franceses e infraestructuras críticas, ya que esa certificación suele marcar el acceso al mercado.
Souissi añadió que, a partir de 2030, las empresas deberían adquirir únicamente productos seguros frente a la computación cuántica. El calendario deja poco margen: el proceso de certificación suele prolongarse entre 12 y 18 meses, de modo que los proveedores que todavía no hayan iniciado el camino disponen de una ventana limitada. La advertencia encaja con una preocupación más amplia en el sector, la de los llamados ataques harvest now, decrypt later, en los que los datos cifrados se recopilan hoy para descifrarlos más adelante, cuando la capacidad de los ordenadores cuánticos lo permita.
Algorand apuesta por 2027
Algorand publicó en junio su hoja de ruta de criptografía poscuántica y se ha fijado como meta que toda la red sea resistente a la computación cuántica a finales de 2027. El plan abarca las carteras de los usuarios, las herramientas para desarrolladores y el mecanismo de consenso. Para el tercer trimestre de 2026, la red prevé poner en marcha cuentas nativas poscuánticas basadas en la firma Falcon, un esquema apoyado en redes de retículas que Algorand ya emplea desde 2022 para State Proofs.
La hoja de ruta también contempla, antes de que termine este año, el soporte para multifirma y la migración de la tesorería de la fundación. Eso convierte el calendario en un objetivo concreto, aunque técnicamente exigente: la criptografía poscuántica no solo debe incorporar nuevos algoritmos, sino también integrarse sin fricciones con la infraestructura ya existente. En el caso de las redes blockchain, además, sigue abierta la cuestión del consumo adicional de recursos que pueden requerir estas soluciones, un factor que puede incidir en el rendimiento.
Por qué esto es relevante para Europa
Para los inversores europeos en cripto, el mensaje es claro: la seguridad cuántica ha dejado de ser una cuestión puramente técnica y empieza a formar parte de las exigencias de compra y del cumplimiento normativo. Francia y Estados Unidos se están moviendo hacia 2027 como un hito clave, mientras que NIST también trabaja desde hace tiempo en la estandarización de la criptografía poscuántica. Todo ello puede influir en qué proyectos blockchain serán considerados serios por gobiernos, instituciones y empresas que gestionan datos sensibles.
ALGO cotizaba en torno a $0,089 (€0,078), con una subida del 1,2% en 24 horas, y una capitalización de mercado de aproximadamente $796 millones (€695 millones). Al mismo tiempo, el mercado en general sigue de cerca a otras redes, porque la pregunta sobre qué cadenas podrán escalar con seguridad cuántica no afecta solo a Algorand, sino a la infraestructura del mercado cripto en su conjunto.