MiCA sigue sin aprobar emisores de ART en la UE
Las exigencias de la UE para las stablecoins respaldadas por una cesta son tan elevadas que ningún emisor ha conseguido una licencia de ART. Mientras tanto, el mercado de e-money tokens y de los CASP con licencia continúa expandiéndose.

Puntos clave
- Dos años después de MiCA, la UE sigue sin aprobar a ningún emisor de un asset-referenced token.
- Los ART se encuentran con requisitos muy exigentes, como colchones de capital, límites de transacciones y una posible supervisión directa de la EBA.
- El crecimiento del mercado se concentra en los e-money tokens y en los CASP con licencia, mientras que los ART y los tokens de cesta quedan fuera del marco de la UE.
Han pasado dos años desde la entrada en vigor de MiCA y, aun así, la UE no ha autorizado a ningún emisor de un asset-referenced token, o ART. El dato llama la atención, porque la normativa fue diseñada precisamente para ordenar una parte importante del mercado cripto europeo y aportar mayor claridad sobre las stablecoins respaldadas por varios activos subyacentes.
Por qué los ART se atascan
Los ART son stablecoins que no dependen de una sola moneda, sino de una cesta de activos. Esa cesta puede combinar divisas, materias primas u otros criptoactivos, o incluso repartirse, por ejemplo, en un 50% en euros y un 50% en dólares estadounidenses. MiCA les dedica un régimen específico, en parte por las preocupaciones que surgieron tras Libra de Facebook sobre las cestas de monedas y su posible efecto en la estabilidad financiera.
Aun así, el marco es muy estricto. Los emisores deben mantener 350.000 euros o el 2% de las reservas, según cuál de las dos cifras sea mayor. Además, cuando un token supera 1 millón de transacciones y 200 millones de euros en pagos diarios, debe frenarse la nueva emisión. Si el token pasa a considerarse significativo, también queda bajo supervisión directa de la EBA.
Según Patrick Hansen, director de estrategia y política de Circle para la UE, que el registro siga vacío desde junio de 2024 apunta a un problema de fondo. A su juicio, la categoría debe volverse viable o, de lo contrario, terminará desapareciendo.
El mercado eligió otra vía
Mientras los ART no logran despegar, el segmento de los e-money tokens sí ha seguido avanzando. El número de emisores de EMT ya asciende a 21, frente a 19 en marzo. También aumentó el número de CASP con licencia, que llegó a 280 en el último registro de ESMA. Esto muestra que MiCA sí está atrayendo a actores que operan dentro de las reglas, aunque sobre todo en segmentos en los que las exigencias de cumplimiento normativo encajan mejor con productos ya consolidados.
Para los seguidores europeos del sector cripto, este punto es relevante, porque la categoría ART estaba pensada precisamente para tokens que no encajan en la estructura habitual de las stablecoins. En la práctica, el espacio parece estar ocupándolo sobre todo el dinero electrónico tokenizado y los proveedores regulados, mientras que los tokens de oro y de cesta siguen, por ahora, fuera del marco de la UE. Tether Gold y PAX Gold suman juntos una capitalización de mercado de 4,4$ mil millones (3,8€ mil millones), pero permanecen fuera del perímetro europeo.
Lo que Bruselas debe decidir ahora
El debate sobre los ART llega en un momento en que la Comisión Europea vuelve a revisar MiCA. La consulta se prolonga hasta el 31 de agosto y un informe, posiblemente acompañado de una propuesta legislativa, se presentará como muy tarde a mediados de 2027. Hansen señala que, entre las mayores stablecoins, solo USDC, USDG y EURC cumplen MiCA, mientras que la postura de Tether ya llevó a Revolut a planear la retirada de USDT.
La cuestión de fondo, por tanto, no es si MiCA funciona, sino para qué tipo de criptoactivos funciona. Para los tokens respaldados por euros o dólares convencionales sí existe una vía clara, pero para los ART esa vía, en la práctica, sigue cerrada.