Poolin pide protección por bancarrota tras el colapso de su pool de minería de bitcoin
Poolin y dos filiales estadounidenses solicitan el Chapter 11 en Nueva Jersey, con una deuda de unos 173 millones de dólares. Una oferta por las instalaciones del oeste de Texas debe permitir vender los activos restantes.

Puntos clave
- El minero de Bitcoin Poolin y dos filiales estadounidenses han solicitado la protección bajo el Chapter 11 en Nueva Jersey, con una deuda estimada de 173 millones de dólares.
- Thor CALAP LLC ha ofrecido 52 millones de dólares por dos ubicaciones de minería en el oeste de Texas, que concentran la mayor parte de los activos que aún conserva Poolin.
- El deterioro de Poolin comenzó en 2022 con la suspensión de retiradas, problemas de liquidez y la emisión de tokens IOU a unos 11.700 clientes.
El minero de Bitcoin Poolin ha pedido el concurso de acreedores junto con sus dos filiales en Estados Unidos, Lonestar Dream y Lonestar Taproot. La compañía, con sede en Singapur y en su momento una de las mayores pools de minería de bitcoin del mundo, presentó Chapter 11 en Nueva Jersey con una deuda estimada de unos 173 millones de dólares (152 millones de euros).
Venta de las instalaciones de Texas
La operación que está sobre la mesa contempla una oferta de 52 millones de dólares (45,6 millones de euros) de Thor CALAP LLC por dos centros de minería situados en el oeste de Texas. De acuerdo con la documentación presentada, esas instalaciones representan la mayor parte de los activos que todavía permanecen en manos de Poolin. La propuesta de venta deja claro hasta qué punto se ha reducido la empresa desde que, en 2019, llegó a concentrar entre el 18% y el 20% del hashrate mundial de Bitcoin, según estimaciones de la época.
Entonces, Poolin se expandió con rapidez hasta convertirse en un actor de peso gracias a fuertes inversiones en infraestructura y a varias alianzas estratégicas. Hoy, sin embargo, el hashrate estimado de la compañía lleva años en la práctica en cero.
La confianza se quebró en 2022
El deterioro quedó expuesto en 2022, cuando varios usuarios en Telegram empezaron a denunciar retrasos en las retiradas. Más tarde, el cofundador Kevin Pan admitió en un mensaje de WeChat que la empresa atravesaba tensiones de liquidez, aunque aseguró al mismo tiempo que los fondos de los usuarios estaban protegidos.
Poco después, en septiembre de 2022, Poolin Wallet suspendió por completo las retiradas. La empresa emitió entonces unos 163,7 millones de dólares (144 millones de euros) en tokens IOU para unos 11.700 clientes, una medida que le dio margen de maniobra a corto plazo, pero que dañó de forma severa la confianza.
Señal para los mineros en Europa
El caso refleja hasta qué punto la minería de bitcoin se ha visto presionada por el encarecimiento de la energía, una mayor exigencia regulatoria y la volatilidad del mercado. Para los lectores europeos, el mensaje es claro: los grandes mineros cada vez se ven más obligados a elegir entre refinanciarse, vender equipos o cerrar sus operaciones. Aspectos ligados a la infraestructura, como la conexión a la red y los contratos de suministro eléctrico, pueden pesar tanto como el propio precio de Bitcoin. Todo ello encaja en una tendencia más amplia, en la que los mineros deben operar cada vez más como empresas de infraestructura; además, los mineros de bitcoin ya no se perciben entre los inversores únicamente como una simple apuesta a Bitcoin.