La blockchain resistente a la computación cuántica requiere una mejor criptografía
El debate se desplaza del hardware cuántico hacia la criptografía poscuántica, con RLNC y PQC como posibles vías para blockchains que quieren proteger datos durante años.

Puntos clave
- La cofundadora de Optimum, Muriel Médard, afirma que las blockchains pueden ser resistentes a la computación cuántica con una mejor criptografía y matemáticas que ya existen.
- Señala que harvest now, decrypt later supone un riesgo, porque los datos cifrados pueden conservarse durante años y volverse vulnerables más adelante.
- Médard considera que RLNC y la criptografía poscuántica son vías prácticas, mientras que Ethereum Foundation y Algorand ya trabajan en soluciones resistentes a la computación cuántica.
Las blockchains no tienen que esperar a los ordenadores cuánticos para defenderse de futuros ataques. Según la cofundadora de Optimum y profesora del MIT Muriel Médard, la solución no está en hardware exótico, sino en una mejor criptografía y en matemáticas que ya existen. Esto es relevante ahora que cada vez más datos sensibles deben conservarse durante años y, por tanto, también pueden seguir siendo vulnerables a su descifrado más adelante.
Por qué esto importa ahora
Médard señala una amenaza conocida: algunas partes ya recopilan datos cifrados con la idea de descifrarlos más adelante, cuando la computación cuántica esté lo bastante avanzada. A esto también se le llama harvest now, decrypt later. Para las blockchains, esto es especialmente delicado, porque no solo registran dinero, sino también identidad, contratos y gobernanza.
El sector cripto en general lleva tiempo observando la criptografía poscuántica. El G7 ha instado recientemente a las organizaciones a adoptar PQC para proteger los datos sensibles frente a futuras amenazas cuánticas. En Estados Unidos también crece esa atención, después de que la White House añadiera la criptografía poscuántica a la lista de tecnologías críticas y emergentes. Ripple también trabaja en una vía de migración para preparar carteras y transacciones para esa transición.
RLNC como vía práctica
La idea central del argumento de Médard es que no hace falta cifrarlo todo para ser resistente a la computación cuántica. Ella menciona Random Linear Network Coding, o RLNC, un método en el que los datos se dividen en ecuaciones codificadas que pueden mezclarse durante el trayecto y volver a combinarse después. Según ella, cifrar una pequeña parte de esos datos codificados ya puede ser suficiente para proteger el conjunto.
Eso hace que, en su opinión, el enfoque sea mucho más ligero que las soluciones clásicas de PQC, que a menudo exigen más capacidad de cálculo y tráfico de red. Ese punto coincide con investigaciones anteriores sobre esquemas de PQC seleccionados por NIST, que mostraron que el rendimiento puede ser aceptable en sí mismo, pero que los ciphertexts y signatures más grandes pueden afectar a la eficiencia de la red, especialmente con ancho de banda o latencia limitados.
Médard también cita ejemplos concretos del sector. La Ethereum Foundation apoya la investigación de ZKnox sobre soluciones poscuánticas de código abierto, con el objetivo de reducir de forma significativa las gas fees. Algorand utiliza firmas FALCON para proteger mejor toda la historia de la cadena frente a las amenazas cuánticas.
Qué significa esto para Web3
Para las empresas europeas de cripto y Web3, esto es más que un detalle técnico. Si las blockchains se utilizan cada vez más para sistemas financieros, identidad y gobernanza, la resistencia a la computación cuántica pasará a ser una condición básica y no un valor añadido. El debate, por tanto, no solo gira en torno al hardware del futuro, sino también a qué criptografía es ya adecuada para sistemas que deben durar muchos años.