Las stablecoins no compiten por el yield, sino por el collateral
Falcon Finance considera decisiva la aceptación como garantía en exchanges y en DeFi, ahora que el rendimiento de las stablecoins puede replicarse con rapidez.

Puntos clave
- Falcon Finance sostiene que las stablecoins no compiten por el yield, sino por qué tokens se aceptan como collateral.
- El yield atrae usuarios, pero según Artem Tolkachev no ofrece un valor de uso duradero si los tokens no pueden emplearse ampliamente.
- La aceptación como garantía en exchanges, en lending y en DeFi determina si una stablecoin es algo más que un lugar para aparcar liquidez.
La competencia en torno a stablecoins, según Falcon Finance, no se decide por quién ofrece el mayor yield, sino por qué tokens logran ser aceptados como collateral de forma real. Esa diferencia gana peso justo cuando las yield-bearing stablecoins crecen con rapidez y el sector se encamina hacia un mercado superior a $50 mil millones (€43,7 mil millones) en 2026, mientras que el universo más amplio de stablecoins ya es mucho mayor y sigue dominado sobre todo por tokens respaldados por fiat como USDT y USDC.
El yield atrae atención
Artem Tolkachev, chief RWA officer en Falcon Finance, explica que el yield puede replicarse con facilidad y, por tanto, también puede perder atractivo con rapidez. En su opinión, un rendimiento del 3% o 4% sobre un token vinculado al dólar aporta poca diferenciación si los fondos tokenizados de Treasury ofrecen algo parecido con menos complejidad operativa.
Para Tolkachev, el rendimiento sirve sobre todo para captar usuarios, pero no basta para sostener el valor de uso de un token en el tiempo. Quien mantiene una stablecoin únicamente por el cupón puede migrar sin demasiada fricción a otra alternativa que al mes siguiente pague algo más.
Por eso, el foco termina desplazándose hacia la utilidad. Una stablecoin que solo puede quedarse inmóvil en una wallet ofrece menos que un token que también funciona como margen, se mueve entre venues y conserva su utilidad incluso cuando el mercado se vuelve más volátil.
El collateral determina el uso
Según Tolkachev, la aceptación como collateral marca la diferencia entre un token vinculado al dólar que simplemente permanece guardado y otro que participa de verdad en el sistema financiero. Que una stablecoin pueda emplearse como garantía en un crypto exchange, en un lending market o con un loan-to-value aceptable determina si ese activo es algo más que un lugar para aparcar liquidez.
Esto ocurre en un contexto en el que, según el marco de mercado proporcionado, el sector utiliza cada vez más stablecoins en 2026 para pagos, gestión de tesorería y como garantía en DeFi. Ahí queda claro que no solo importa la emisión de nuevos tokens, sino también si los venues ajustan sus marcos de riesgo para aceptar realmente esos activos.
La discusión sobre qué tokens pueden utilizarse de forma amplia también se extiende a Europa. En ese sentido, Revolut elimina USDT para los usuarios de la UE después de que Tether no buscara la autorización MiCA, una señal de que la aceptación por parte de las plataformas puede ser tan decisiva como las propias características técnicas de una stablecoin.
La GENIUS Act, que ofrece en Estados Unidos un marco para los emisores de stablecoins, refuerza esa lectura. La norma debe aportar más transparencia y estabilidad, pero una aprobación federal no convierte automáticamente a un token en collateral ampliamente aceptado. Para los responsables de riesgo, la legitimidad regulatoria y la aceptación con un loan-to-value competitivo no son lo mismo.
Por qué esto es relevante
Para los lectores europeos del sector cripto, este punto es importante porque las stablecoins funcionan cada vez más como capa base para el trading, el crédito y las actividades de tesorería, no solo como medio de pago. Si el mercado sigue expandiéndose, la pregunta sobre qué tokens aceptan los exchanges, los protocolos DeFi y otros venues puede acabar pesando más que la de cuál ofrece el mayor rendimiento.
Además, este debate también importa para las entidades que operan con stablecoins dentro de un entorno regulado, como las plataformas que apuestan por la transparencia y el cumplimiento de MiCA. En un mercado así, la utilidad práctica de una stablecoin puede terminar teniendo más peso que una ventaja temporal de yield.