Taiwán aprueba una ley cripto con licencias y reservas
La Virtual Asset Service Act obliga a los exchanges y a otros proveedores a obtener licencias de la FSC, mientras que las stablecoins deben mantener reservas del 100% y custodia local.

Puntos clave
- Taiwán ha aprobado la Virtual Asset Service Act, que somete a los proveedores de criptoactivos a normas más estrictas, licencias y requisitos de reservas.
- Los emisores de stablecoins deben obtener la aprobación del banco central y de la FSC, y mantener reservas del 100% en instituciones financieras nacionales.
- Las infracciones pueden dar lugar a duras sanciones, mientras que las entidades existentes recibirán un período de transición para solicitar licencias y obtener la aprobación completa.
Taiwán ha reforzado de forma notable la supervisión del mercado cripto con la aprobación de una nueva ley que impone mayores exigencias a los exchanges de criptoactivos y a otros proveedores. La Virtual Asset Service Act pretende ordenar el sector mediante licencias, requisitos de reservas y sanciones severas en caso de incumplimiento.
Licencias para todos los proveedores
El parlamento, el Legislative Yuan, aprobó la ley el martes en tercera lectura. A partir de ahora, el texto pasará al presidente Lai Ching-te para su firma formal, prevista en un plazo de diez días. Después, el Executive Yuan será el encargado de fijar la fecha de entrada en vigor de las nuevas normas.
La ley exige que todos los virtual asset service providers obtengan antes una autorización expresa de la Financial Supervisory Commission, la FSC, para poder operar legalmente. La obligación no se limita a los exchanges, sino que también alcanza a otras plataformas y servicios incluidos en el nuevo marco de licencias. Desde 2023, la FSC es el principal supervisor de los virtual assets y hasta ahora había concentrado su labor sobre todo en las normas de anti-money laundering y counter-terrorism financing.
Requisitos más estrictos para las stablecoins
En el caso de las stablecoins, Taiwán eleva todavía más las exigencias. Los emisores no solo necesitarán la aprobación del banco central y de la FSC, sino que además deberán mantener reservas del 100% en todo momento. La ley establece que esos fondos se mantengan en trust en instituciones financieras nacionales, de forma que queden protegidos frente a otros acreedores si la entidad entra en quiebra.
La medida se enmarca en un debate internacional más amplio sobre los riesgos de las stablecoins vinculadas al dólar. El Bank for International Settlements advirtió recientemente sobre los riesgos cambiarios de este tipo de tokens, precisamente porque su valor depende de una referencia externa como el dólar estadounidense u otra moneda fiat.
Duras sanciones por infracciones
Taiwán ha acompañado estas nuevas exigencias de licencias con un régimen sancionador contundente. Quien ofrezca plataformas cripto o servicios de stablecoins sin autorización se expone a penas de hasta siete años de prisión y multas de hasta NT$100 millones (€87,8 millones), equivalentes a unos $3,14 millones (€2,8 millones). En los casos de fraude de mercado o manipulación de precios, las sanciones son aún más elevadas: entre tres y diez años de prisión y multas de NT$10 millones (€8,8 millones) a NT$200 millones (€176 millones).
Las entidades que ya operan en el mercado contarán con un período de transición. Las empresas que ya estén registradas para AML compliance dispondrán de 12 meses para presentar su solicitud de licencia y de un máximo de 21 meses para obtener la aprobación completa de la FSC y cualquier otra licencia que resulte necesaria.
Qué significa esto para la región
Para los lectores europeos del sector cripto, lo más relevante es que Taiwán ha optado por un modelo que reúne en una sola ley las licencias, los requisitos de custodia y la aplicación de la normativa. El mensaje es claro: fuera de Europa, cada vez más supervisores tratan al sector como un mercado financiero regulado y no como un nicho tecnológico aislado.
La tendencia no se limita a Asia. En Australia, por ejemplo, entrará en vigor una nueva Travel Rule para transferencias de criptoactivos, que obligará a las partes reguladas a vincular datos de identidad con las transacciones.
La ley también incluye una solicitud no vinculante para que la FSC presente en el plazo de un año un plan sobre derivados cripto. Por ahora no supone un cambio inmediato de política, pero sí apunta a una posible ampliación del marco regulatorio taiwanés en los próximos meses.