Exinsider de la FCA sobre la brecha entre las ambiciones cripto del Reino Unido y su ejecución
Según la exresponsable de políticas de la FCA Isadora Arredondo, el Brexit, la gestión de crisis y la lentitud en las licencias frenan el mercado cripto británico. En contraste con MiCA, el Reino Unido sigue intentando encajar las actividades cripto en marcos existentes, con presión adicional sobre las stablecoins.

Puntos clave
- El Reino Unido quiere convertirse en un centro cripto de referencia, pero, según la exresponsable de políticas de la FCA Isadora Arredondo, las ambiciones políticas y la ejecución divergen.
- La FCA dio más prioridad al Brexit, a la crisis del coronavirus y a la protección del consumidor, por lo que las criptomonedas recibieron menos atención y las empresas más pequeñas afrontan aprobaciones lentas.
- Arredondo aboga por la interoperabilidad y por estándares comunes entre redes blockchain, stablecoins y proyectos de dinero digital, tomando como ejemplo a la UE.
La ambición del Reino Unido de convertirse en un centro cripto de referencia tropieza con una brecha fundamental entre las intenciones políticas y su ejecución real. Isadora Arredondo, antigua responsable de políticas en la Financial Conduct Authority (FCA) y actualmente vicepresidenta de asuntos de política global en Hedera, subraya que esta discrepancia es una de las principales razones por las que el mercado cripto británico no despega con mayor rapidez.
Influencia del Brexit y la gestión de crisis
Durante su etapa en la FCA, entre 2018 y 2021, Arredondo fue testigo de cómo el regulador lidiaba con grandes desafíos externos. Primero, el Brexit exigió una revisión profunda del marco regulatorio para operar de forma independiente de la Unión Europea. Después, la pandemia de COVID-19 desplazó la atención hacia medidas de crisis, como el apoyo a los bancos y la gestión de préstamos. Estas prioridades sucesivas hicieron que las criptomonedas, inicialmente un asunto secundario, recibieran menos atención dentro de la organización.
Además, las consecuencias de grandes fracasos de inversión, como los de London Capital & Finance y el Woodford Fund, reforzaron el énfasis en la protección del consumidor. Bajo la dirección del consejero delegado Nikhil Rathi, las criptomonedas pasaron a abordarse cada vez más desde esa perspectiva, lo que complicó la regulación.
Dos vías en la regulación cripto
Arredondo distingue una división en el enfoque de la FCA: una actitud proactiva hacia las grandes instituciones financieras y un enfoque más cauteloso y burocrático para las startups y las empresas cripto orientadas al cliente minorista. Mientras los actores institucionales se benefician de iniciativas como el Digital Securities Sandbox y de la colaboración en materia de tokenización, las empresas más pequeñas se enfrentan a procesos de aprobación prolongados y a revisiones reiteradas.
A diferencia de la normativa europea MiCA, diseñada específicamente para las criptomonedas, el Reino Unido intenta encajar las actividades cripto en marcos existentes. Esto provoca retrasos y frustración en el sector, especialmente por la postura prudente del Banco de Inglaterra respecto a las stablecoins. Así, recientemente se retiró una propuesta anterior para imponer límites a la tenencia de stablecoins, en favor de un umbral macroeconómico sobre la circulación total de stablecoins sistémicas.
No obstante, Arredondo subraya que cumplir con las normas británicas puede resultar rentable a largo plazo. Las empresas bien reguladas generan confianza institucional y, por ello, pueden prosperar mejor.
La cooperación y la interoperabilidad como siguiente paso
En Hedera, Arredondo se centra en los desafíos más amplios en torno a la moneda digital. Señala la ausencia de un enfoque coordinado para la interoperabilidad entre distintas redes blockchain, stablecoins y proyectos de dinero digital. A su juicio, es necesario desarrollar estándares de mercado que permitan la colaboración, en lugar de que cada parte construya soluciones innovadoras por separado.
Esto cobra aún más importancia ahora que gobiernos, bancos y empresas experimentan con depósitos en tokens, stablecoins y monedas digitales de banco central (CBDC). Arredondo considera a la Unión Europea como un ejemplo, donde distintas formas de dinero digital pueden coexistir bajo un mismo marco. Esto encaja con el giro europeo más amplio hacia un euro digital, para el que el Parlamento aprobó recientemente un marco importante.
Relevancia para la evolución cripto en Europa
Las experiencias y perspectivas de Arredondo ofrecen un contexto valioso para los entusiastas europeos de las criptomonedas. La situación británica ilustra cómo las ambiciones políticas pueden chocar con la realidad operativa, algo que también puede ser relevante en otras jurisdicciones. Además, su defensa de la interoperabilidad y de estándares armonizados subraya la importancia de la cooperación dentro del mercado cripto europeo, especialmente ahora que las monedas digitales se integran cada vez más en el sistema financiero convencional.