Wall Street adopta las mejores ideas de las criptomonedas
La tokenización, una liquidación más rápida y los activos programables procedentes de las criptomonedas están encontrando su camino hacia Wall Street. BlackRock y MiCA muestran cómo la regulación y la infraestructura marcan la diferencia.

Puntos clave
- Las criptomonedas funcionaron como un entorno de pruebas en el que surgieron ideas para una liquidación más rápida, la tokenización y los activos programables.
- La tokenización institucional se ha acelerado, con los bonos del Tesoro estadounidense tokenizados como la mayor categoría y el fondo BUIDL de BlackRock como ejemplo.
- El foco se desplaza hacia la infraestructura, y MiCA en Europa ayuda a las instituciones a explorar componentes cripto útiles dentro de sistemas regulados.
Las criptomonedas empezaron como un entorno de pruebas caótico, lleno de burbujas, hackeos, memes y proyectos que desaparecían tan rápido como surgían. Precisamente allí nacieron ideas que ahora aparecen cada vez más en el mundo financiero tradicional, desde una liquidación más rápida hasta la tokenización y los activos programables.
Qué ha probado el sector cripto
La idea central no es que las criptomonedas y las finanzas tradicionales estén enfrentadas. Se trata de qué partes de esa fase de prueba abierta y global resultan útiles una vez que se adaptan a las normas, la gobernanza y la gestión del riesgo.
Ya se han adoptado o revisado de nuevo varios mecanismos. Piense en mercados continuos, nuevas formas de colateral, automated market makers, contratos sin fecha de vencimiento y sistemas en los que varios servicios financieros convergen sobre la misma infraestructura.
Esto encaja con la evolución más amplia visible en 2026: la tokenización institucional se ha acelerado, con los bonos del Tesoro estadounidense tokenizados como la mayor categoría dentro de los activos del mundo real tokenizados. Además, grandes actores como BlackRock, a través de su fondo BUIDL, muestran que la emisión, la liquidación y la custodia basadas en blockchain ya no son solo un asunto de criptomonedas.
Del experimento a la infraestructura
Según el texto, el verdadero cambio no es simplemente la digitalización, sino la integración. Los procesos financieros siguen estando hoy muy fragmentados entre negociación, compensación, custodia, registro de propiedad y reconciliación. La tokenización puede acercar esos pasos entre sí, porque los derechos pueden registrarse en una plataforma programable y vincularse al pago u otras condiciones.
Con ello, la atención se desplaza de los tokens aislados a la infraestructura subyacente. La cuestión no es solo qué activo aparece en una pantalla, sino qué infraestructura permite emitirlo, negociarlo, financiarlo y liquidarlo.
El texto también señala que esto no es una cuestión de fe en las criptomonedas, sino de selección. Lo que funciona puede incorporarse a sistemas regulados. Lo que no funciona desaparece. Según el autor, ese filtro será duro, sobre todo porque muchos proyectos siguen en fase de prueba y la liquidez en los mercados secundarios continúa siendo limitada.
Por qué esto es relevante
Para los seguidores europeos de las criptomonedas, esto es relevante porque la frontera entre las criptomonedas y las finanzas tradicionales se difumina más rápido. En Europa, MiCA aporta más claridad para las stablecoins y los activos tokenizados, lo que puede ayudar a las instituciones a explorar este tipo de productos con mayor seriedad. Eso hace que el debate sea menos ideológico y más práctico: ¿qué partes de las criptomonedas son realmente útiles en un mercado regulado?
El texto también muestra por qué no toda innovación conserva automáticamente su valor. Un protocolo puede ser técnicamente sólido y, aun así, aportar poco desde el punto de vista económico. Para inversores e instituciones, al final importa la combinación de utilidad, regulación, liquidez y estructura de propiedad, no solo la tecnología en sí.
También Wall Street convierte la tokenización en una prioridad estratégica muestra que las grandes firmas financieras ya ven la tokenización sobre todo como una cuestión de infraestructura, no como un mero experimento cripto. Esto encaja con el cambio descrito en este artículo: de los tokens aislados a la infraestructura subyacente.