Quema de tokens
Una quema consiste en retirar tokens de forma permanente de la circulación. Los tokens no se queman literalmente, pero después nadie puede utilizarlos.
¿Qué es una quema de tokens?
En una quema, un proyecto envía tokens a una dirección de cartera especial: una dirección de quema. Nadie tiene la clave privada que permite acceder a esa dirección. Por ello, los tokens ya no se pueden transferir ni intercambiar.
Una quema puede realizarse manualmente o de forma automática. En una quema automática, un contrato inteligente, es decir, un programa en la cadena de bloques, ejecuta la acción acordada. La quema queda registrada públicamente en la cadena de bloques.
Una quema reduce el número de tokens en circulación. Esto puede aumentar la escasez y limitar la inflación.
Un ejemplo de quema de tokens
Supongamos que un proyecto de criptomonedas envía parte de sus tokens a una dirección de quema. Cualquiera puede comprobar después en la cadena de bloques que esos tokens están allí y ya no están disponibles.
Como resultado, disminuye el número de tokens disponibles. Eso es precisamente lo que hace una quema: retirar tokens de forma permanente de la oferta circulante.
¿Por qué es importante una quema en el mundo de las criptomonedas?
En las noticias sobre criptomonedas, a veces se puede ver que un proyecto anuncia o realiza una quema. Puede tratarse de una acción planificada o de una regla automática de la red. Algunos proyectos utilizan las quemas como parte de su plan a largo plazo.
Que haya menos tokens no significa automáticamente que el precio vaya a subir. La reacción del precio también depende de la demanda del token, del propio proyecto y de las condiciones del mercado de criptomonedas. Además, el anuncio de una quema puede generar atención, aunque solo de forma temporal.
Preste atención también al alcance de la quema. Una quema anunciada como grande tendrá poco efecto si solo se retira de la circulación un número reducido de tokens.