Gobernanza
La gobernanza es la forma en que un proyecto cripto toma decisiones. Incluye reglas, funciones y procesos relacionados, por ejemplo, con las votaciones y los cambios.
¿Qué es la gobernanza?
La gobernanza determina quién puede presentar una propuesta, quién puede votar y cuándo se aprueba una decisión. Puede tratarse de un cambio en un protocolo, es decir, las reglas técnicas de un proyecto cripto. También puede referirse al uso de un presupuesto compartido.
En la gobernanza on-chain, las propuestas o los votos se registran en una cadena de bloques, un registro digital compartido de transacciones. La gobernanza off-chain tiene lugar fuera de la cadena de bloques, por ejemplo, en un foro o en una reunión. Algunos proyectos utilizan ambos métodos.
Un token puede otorgar derecho de voto, pero esto depende del proyecto. Ese token no otorga automáticamente derechos de propiedad, beneficios ni dividendos.
Un ejemplo de gobernanza
Imaginemos que un proyecto cripto quiere añadir una nueva función a la plataforma. Los desarrolladores presentan una propuesta y, después, los participantes con derecho de voto pueden votar sobre el cambio.
Si suficientes participantes votan a favor y se aprueba la propuesta, la nueva función puede desarrollarse y añadirse. En algunos casos, un contrato inteligente puede ejecutar automáticamente el cambio aprobado. De esta manera, los usuarios pueden participar en las decisiones sobre el futuro de un proyecto cripto.
¿Por qué es importante la gobernanza en el ámbito cripto?
La gobernanza determina quién influye en el desarrollo de un proyecto cripto. Por eso, el término aparece en noticias sobre actualizaciones de protocolos, votaciones en una DAO y distribución de presupuestos de proyectos. Una DAO es un grupo que intenta tomar decisiones conforme a reglas compartidas.
Votar con tokens no equivale a que cada persona tenga un voto. Una persona con muchos tokens o con muchos votos delegados puede ejercer una gran influencia. Además, un grupo pequeño y activo puede tomar decisiones importantes si pocas personas votan.
Por otra parte, una propuesta aprobada no es automáticamente segura ni conveniente. Los errores en una propuesta o en el contrato inteligente que la ejecuta pueden causar daños. Los derechos de voto formales tampoco siempre reflejan toda la realidad: los desarrolladores y administradores pueden influir al margen de una votación.