Manipulación del mercado
La manipulación del mercado consiste en engañar deliberadamente a los operadores para influir en el precio o la actividad de negociación. Quien la lleva a cabo crea una imagen artificial de la demanda, la oferta o el interés.
¿Qué es la manipulación del mercado?
Puede realizarse mediante transacciones, órdenes de negociación o información falsa. A menudo, el objetivo es que otras personas compren o vendan. Quien está detrás de la manipulación puede beneficiarse después de los movimientos de precios.
Una forma conocida es el pump and dump. Consiste en promocionar un criptoactivo con afirmaciones engañosas para hacer subir su precio. También se puede simular actividad de negociación mediante wash trading. En el spoofing, se colocan órdenes de compra o venta sin intención de ejecutarlas.
Un ejemplo de manipulación del mercado
Un grupo compra primero un criptoactivo con poca actividad de negociación. Después, difunde la afirmación falsa de que una gran empresa va a utilizarlo.
Nuevos compradores creen esa afirmación y compran el criptoactivo. El precio sube y, entonces, el grupo vende. Si después desaparece la demanda, los compradores que llegaron más tarde pueden sufrir pérdidas.
¿Por qué es importante la manipulación del mercado en el sector de los criptoactivos?
El mercado de criptoactivos puede ser susceptible a la manipulación, sobre todo en el caso de los criptoactivos con poca liquidez. Esto significa que se negocian poco. En esos casos, incluso transacciones relativamente pequeñas pueden influir mucho en el precio.
En las noticias, puede aparecer el término en relación con volúmenes de negociación sospechosos, subidas repentinas de precios o promociones coordinadas de criptoactivos. Un volumen elevado o una subida rápida del precio no constituyen por sí solos una prueba de manipulación. Las noticias habituales, la negociación legítima o los cambios en la liquidez también pueden influir en el precio.
Un gráfico de precios por sí solo no basta para determinar si ha habido manipulación. También pueden ser importantes los datos de las órdenes, las relaciones entre transacciones y las comunicaciones. Además, la evaluación jurídica varía según el país, el mercado y el instrumento financiero.