Soft Fork
Un soft fork es un cambio en las reglas de una blockchain en el que el software antiguo suele seguir siendo compatible con las nuevas reglas. Esto permite actualizar una blockchain sin que sea necesario que la red se divida de forma permanente.
¿Qué es un soft fork?
Una blockchain es un registro compartido de transacciones agrupadas en bloques. Los ordenadores de la red, llamados nodos, utilizan su software para comprobar si esos bloques son válidos. Si cambian las reglas incluidas en ese software, puede producirse un fork.
En un soft fork, las reglas existentes se vuelven más estrictas. El software nuevo comprueba si los bloques cumplen estas reglas más estrictas, mientras que el software antiguo suele seguir aceptando los bloques nuevos que son válidos. De este modo, los participantes que no han actualizado su software pueden seguir operando en la misma blockchain.
Esto es distinto de un hard fork. En ese caso, las nuevas reglas no son compatibles con las antiguas. Si los participantes siguen reglas diferentes, pueden surgir dos blockchains independientes.
Por lo general, un soft fork no da lugar a una nueva criptomoneda. Sin embargo, es importante que suficientes participantes respalden y comprueben las nuevas reglas para evitar problemas en la red.
Un ejemplo de soft fork
Un ejemplo conocido es Segregated Witness (SegWit), una actualización de Bitcoin que se implantó mediante un soft fork en 2017. Este cambio modificó la forma de almacenar ciertos datos de las transacciones y permitió procesar más transacciones en el espacio disponible en los bloques.
Como SegWit se implantó mediante un soft fork, los participantes con software antiguo pudieron seguir utilizando la red Bitcoin. Sin embargo, no podían aprovechar todas las nuevas funciones ni comprobar por completo las nuevas reglas.
Así, Bitcoin siguió siendo una sola blockchain y la actualización no dio lugar a una nueva criptomoneda.
¿Por qué es importante un soft fork en el mundo de las criptomonedas?
Los soft forks permiten mejorar las blockchains sin que todos los participantes tengan que actualizar su software de inmediato. Por ejemplo, pueden utilizarse para añadir funciones, mejorar la seguridad o hacer que la red sea más eficiente.
Por eso, el término aparece a menudo en anuncios de actualizaciones de la red o de cambios en las reglas de una blockchain.
Un soft fork no significa automáticamente que una actualización esté libre de riesgos. Si no hay suficientes participantes que respalden las nuevas reglas, pueden surgir problemas durante su implantación. Además, los usuarios con software desactualizado quizá no puedan utilizar o comprobar algunas de las nuevas funciones.
La principal diferencia con un hard fork es que, por lo general, un soft fork no provoca una división permanente de la blockchain.