Estos 5 países podrían acoger la próxima corrida alcista
La industria cripto atraviesa un momento difícil, al menos en Estados Unidos.

La criptoindustria atraviesa un momento difícil, al menos en Estados Unidos. En otros lugares, las empresas Web3 prosperan gracias a una regulación clara que allana el camino para una próxima corrida alcista.
Estados Unidos pone obstáculos a la criptoindustria en este momento. Las autoridades persiguen a bancos y exchanges afines a las criptomonedas, emiten duras advertencias, imponen multas elevadas y promulgan prohibiciones. La industria tiembla y mira hacia otro lado. En otros países, sin embargo, las empresas cripto son recibidas con los brazos abiertos y se trabaja en una regulación sensata para el futuro. En estos cinco países se forja la próxima corrida alcista.
EAU: regulación para alcanzar el objetivo
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) introdujeron su primera regulación cripto en 2018. Después, pasarán unos cuatro años antes de que las empresas Web3 se establezcan en ciudades innovadoras como Dubái. En cualquier caso, la megaciudad lleva años promoviendo el desarrollo de blockchain y cuenta incluso con su propio sistema de pago en cripto. Además, el país quiere ampliar también el sector minero junto al Golfo Pérsico.
A pesar de la regulación extensa, las empresas cripto siguen teniendo problemas con el acceso bancario regulado. La razón son las complejidades del país con el Financial Action Task Force (FATF). Esto dificulta el acceso al sistema bancario internacional y, por ende, hacer negocios en la industria cripto.
Los EAU trabajan con ello a toda máquina. En el marco de la nueva regulación, por ejemplo, se ha prohibido la emisión de monedas de privacidad. Se espera que las restricciones de FATF se suavicen a finales de año. Esto podría ayudar al país a convertirse en un nuevo centro cripto.
Singapur: optimismo en la población
En el sur de Asia, se está trabajando también para la próxima corrida alcista. Es cierto que el gobierno de Singapur prohibió anuncios cripto el año pasado y rechazó solicitudes de licencia. Pero, como muestra un estudio de Coinbase, el interés de la población en Bitcoin y similares ha aumentado considerablemente. Según el estudio, aproximadamente el 25% de la población cree que la cripto es el futuro. También los bancos locales lo notan y a comienzos de 2022 ampliaron sus servicios para inversores minoristas.
La administración también muestra ambición: dentro de un proyecto de investigación, trabajan en la tokenización de activos mediante contratos inteligentes. Mientras tanto, la implementación de la regulación actual es una espada de doble filo: por un lado, buscan frenar posibles abusos en el ecosistema cripto de forma contundente. Por otro, esta regulación podría obstaculizar la innovación. No hay una licencia libre para proveedores de servicios cripto en Singapur. Pero tampoco es necesaria. Las reglas son "justas, claras y ofrecen un buen equilibrio entre facilidad para hacer negocios y seguridad para los clientes".
El Salvador: ¿sigue en el radar?
¿No ha fracasado ya el experimento en la pequeña nación costera del Pacífico? Después de todo, solo el 11% de la población usa Bitcoin en la vida diaria. En general, los resultados son mixtos. Pero la interpretación de la adopción depende de la perspectiva. La ley de Bitcoin tiene apenas 19 meses. Sería prematuro calificar el experimento centroamericano como un fracaso. Convencer a una sociedad de adoptar una forma completamente nueva de dinero de un día para otro es un gran reto.
Lo decisivo es que El Salvador, con la Ley Bitcoin, goza de una ventaja de primer mover. El gobierno de Nayib Bukele está sentando un precedente: otros países pueden aprender de sus errores. Liechtenstein, por ejemplo, evalúa adoptar también Bitcoin como moneda de curso legal. Mientras tanto, El Salvador continúa trabajando en regulación de activos digitales. Así, prepara la emisión de bonos en Bitcoin, lo cual es una señal positiva para los inversores.
Confederación de Estados Europeos: MiCA fortalece el sector
Con la adopción en abril de la reglamento MiCA, Europa se posiciona como la primera gran zona económica en contar con una normativa cripto propia. El reglamento implica cambios drásticos para los proveedores de servicios, que a partir de 2025 deberán cumplir una serie de nuevas reglas. Así, los proveedores de cripto-activos (conocidos como Proveedores de Servicios de Activos Virtuales, o VASP) necesitarán una licencia para operar en la UE. Dicha licencia cubrirá toda la zona económica.
Además, la MiCA obliga a los proyectos criptográficos a publicar un "white paper" con información detallada sobre la operación y el diseño de las respectivas monedas o tokens. Para los ciudadanos, estas medidas se traducen principalmente en una cosa: protección al consumidor. La UE quiere hacerse más atractiva para proveedores e inversores y, así, impulsar la próxima corrida alcista.
Hong Kong: destello de esperanza para el mercado cripto
La metrópoli financiera asiática emerge como un nuevo hotspot para empresas web3 y blockchain gracias a una política regulatoria cripto proactiva. Tras que el gobierno emitiera a finales del año pasado una declaración sobre el desarrollo de activos virtuales, numerosas startups han mostrado interés. En marzo, Hong Kong clarificó su estrategia en el sector cripto: Web3 no es una moda, sino una «dinámica de cambio de paradigma».
Crucial para su papel futuro en la corrida alcista: la proximidad de China. Hong Kong es el cuarto centro financiero del mundo y, por tanto, un importante receptor de capital. Además, se considera un punto de contacto para que los inversores chinos extraigan capital desde el interior, aislado del mercado financiero internacional. Por tanto, lo que Hong Kong logra con la regulación cripto podría tener un gran impacto en la segunda economía más grande del mundo. Cierto: el centro financiero está fuertemente influenciado por China. Aun así, con la nueva regulación, Hong Kong podría convertirse en la próxima hub de Web3.
Conclusión: la regulación puede impulsar una nueva corrida alcista
Las zonas económicas mencionadas dejan claro lo que se necesita para el desarrollo continuo exitoso de la criptoindustria: regulación. El contraste es Estados Unidos. Las autoridades siguen aferradas a reglas existentes. La SEC, la CFTC y el IRS emplean enfoques que existen desde hace 50 años e interpretan la normativa «como si fuera válida o no».
Los expertos ven la regulación como un indicio de la próxima corrida alcista. Cuándo exactamente empezará, aún está por verse. En cualquier caso, los esfuerzos de numerosos países allanan el camino para los inversores. Mientras tanto, los toros cripto esperan en silencio.