¿Ha perdido el dólar un 97% desde 1913? Bitcoin como alternativa
Desde 1913, el dólar ha perdido gran parte de su poder adquisitivo; Bitcoin ofrece escasez, pero su volatilidad hace que no sea una alternativa estable. Los ETF de Bitcoin al contado han hecho además que la moneda sea más accesible para los inversores institucionales.

Puntos clave
- Desde 1913, el dólar estadounidense ha perdido aproximadamente un 97% de su poder adquisitivo según el CPI-U de la Bureau of Labor Statistics.
- Bitcoin fue diseñado con un límite fijo de 21 millones de monedas y un esquema de emisión decreciente como activo digital escaso.
- A comienzos de septiembre de 2026, Bitcoin cotizaba en torno a 79.852 dólares, tras alcanzar un máximo de aproximadamente 126.080 dólares en octubre de 2025.
Desde la creación de la Reserva Federal en 1913, el dólar estadounidense ha perdido aproximadamente un 97% de su poder adquisitivo, según el CPI-U de la Bureau of Labor Statistics. En ese mismo período, Bitcoin se convirtió en una alternativa basada precisamente en la escasez, aunque la moneda sigue siendo extremadamente volátil.
Lo que muestran 113 años de inflación
Un dólar de 1913 compra hoy apenas unos 3 centavos en bienes. En términos equivalentes, eso significa que 1 dólar (0,86 euros) de 1913 equivale en 2026 a unos 33 dólares (28 euros) o 34 dólares (29 euros). No se trata de un eslogan, sino del resultado de un índice oficial de precios que incorpora más de un siglo de inflación, guerras y las fuertes subidas de precios de 2021 a 2023.
La eliminación de la convertibilidad en oro en 1971 también influyó en esa pérdida prolongada de valor del dinero en efectivo. El dinero que permaneció inmóvil durante años perdió poder adquisitivo de forma silenciosa en ese período.
Bitcoin como alternativa
Bitcoin fue diseñado como respuesta a ese sistema, con un límite fijo de 21 millones de monedas y un esquema de emisión decreciente. Naturalmente, la moneda aún no existía en 1913, por lo que la comparación con el dólar no es exacta. Aun así, la idea central es clara: Bitcoin se presentó como un activo digital escaso, mientras que el dólar perdió poder adquisitivo.
Desde su lanzamiento en 2009, el precio de Bitcoin ha sido extremadamente volátil en ambas direcciones. Los primeros compradores vieron aumentar notablemente su poder adquisitivo, mientras que quienes entraron más tarde sufrieron en algunos ciclos caídas del 50% al 80%. A comienzos de septiembre de 2026, Bitcoin cotizaba en torno a 79.852 dólares (68.700 euros), todavía por debajo del máximo de octubre de 2025, cercano a 126.080 dólares (108.500 euros).
Por qué esto importa para los inversores
El debate sobre Bitcoin como salida frente a la inflación es relevante para los lectores europeos de criptomonedas porque muestra por qué la moneda suele considerarse una reserva de valor, pero no una unidad de cuenta estable. Los ETF de Bitcoin al contado en los Estados Unidos, aprobados en 2024, además han hecho ese papel más accesible para las entidades institucionales que no quieren gestionar claves privadas. Según SoSoValue, hasta el 4 de septiembre de 2026 entraron en total 55,62 mil millones de dólares (47,9 mil millones de euros) en esos productos.
Eso hace que Bitcoin sea más accesible para algunos inversores, pero no cambia la cuestión de fondo: el efectivo suele perder valor de forma lenta y predecible, mientras que Bitcoin puede moverse con rapidez y fuerza. Por eso, si se trata sobre todo de un activo similar a una reserva o de una posición especulativa, depende en gran medida del horizonte temporal. Esa volatilidad también deja claro por qué los trucos de timing son casi imposibles: gran parte de la rentabilidad de Bitcoin suele concentrarse en unos pocos días de negociación muy marcados.