La UE activa la AI Act: etiquetas obligatorias para chatbots y deepfakes
Desde ahora, los chatbots, deepfakes y contenidos generados por IA deberán identificarse con claridad. Las empresas de criptomonedas que usen IA para soporte o marketing también quedan sujetas a las normas de la UE.

Puntos clave
- La UE aplica ya las normas de transparencia de la AI Act a chatbots, deepfakes y otros contenidos manipulados.
- Los sistemas de IA que interactúan con personas deben dejar claro desde el primer contacto que están operados por una máquina.
- Las empresas de criptomonedas que utilicen IA para soporte, marketing o creación de contenidos pueden quedar directamente sujetas a esta obligación de etiquetado.
La Unión Europea empezó a aplicar el domingo las normas de transparencia de la AI Act. Desde este momento, los chatbots deben indicar de forma inmediata que el usuario está interactuando con una máquina, mientras que los deepfakes generados por IA y otros contenidos manipulados tienen que llevar una etiqueta visible. Para las empresas de criptomonedas y los proyectos de tokens que emplean IA en soporte, marketing o producción de contenidos, el cambio puede tener un impacto directo.
Nuevas obligaciones para los sistemas de IA
La Comisión Europea confirmó que el artículo 50 de la ley, dedicado a la transparencia, está en vigor desde el 2 de agosto de 2026. Los sistemas de IA que se comunican directamente con personas, como chatbots, asistentes de voz y agentes, deben revelar desde la primera interacción que funcionan con una máquina. Esta exigencia alcanza tanto a los proveedores como a las partes que utilicen el sistema en la UE, sin importar dónde esté registrado el negocio.
Las obligaciones no se limitan a las conversaciones. Cualquier persona que publique imágenes, audio o vídeo generados o manipulados por IA debe señalarlos como artificiales. El texto destinado a informar al público también queda sujeto a etiquetado, salvo que haya sido revisado por un editor humano que asuma la responsabilidad correspondiente. Además, en los casos de reconocimiento de emociones y categorización biométrica, las personas afectadas deben ser informadas.
La aplicación gana fuerza
Hasta ahora, la AI Act descansaba sobre todo en la confianza, pero ese enfoque ha cambiado. La Oficina de IA de la Comisión y los supervisores nacionales pueden, por primera vez, pedir documentación, evaluar modelos de forma directa, exigir medidas correctivas o retirar sistemas del mercado de la UE. En las infracciones más graves, las multas pueden llegar a 35 millones de euros o al 7% de la facturación anual mundial.
En el caso de las infracciones de transparencia, la sanción máxima es de 15 millones de euros o del 3% de la facturación mundial. Los sistemas generativos que ya estaban en el mercado tienen hasta el 2 de diciembre de 2026 para incorporar marcas de agua legibles por máquina en el contenido sintético. El uso personal y no profesional queda fuera del alcance de estas normas, pero en cuanto el contenido se emplea con fines comerciales o profesionales, la situación cambia de forma inmediata.
Por qué esto afecta al sector cripto
Las nuevas reglas pueden sentirse con especial intensidad en las empresas del mercado cripto que usan IA en la atención al cliente o en la promoción. Los bots de trading con IA, la asistencia automatizada y los vídeos de marketing con imágenes generadas encajan con facilidad en los requisitos de transparencia. Y como la ley se aplica a los sistemas que llegan a usuarios de la UE, una empresa cripto extranjera también puede verse afectada.
Además, la AI Act es la primera gran ley sobre IA que se aplica plenamente en la UE, con un enfoque basado en el riesgo que impone requisitos más estrictos a los sistemas de mayor impacto. Eso convierte el marco europeo en una referencia más exigente y homogénea que la de muchas otras regiones, y en un factor relevante para las empresas de criptomonedas que despliegan sus productos en varios mercados al mismo tiempo.