Tether dispone de dos años para adaptar USDT a la normativa estadounidense
La ley GENIUS sitúa a USDT bajo presión: Tether deberá ajustar sus reservas y su estructura si quiere conservar el acceso a las plataformas estadounidenses. Los emisores extranjeros también se enfrentan a requisitos más estrictos sobre stablecoins.

Puntos clave
- USDT queda bajo presión por la ley estadounidense GENIUS, que impone requisitos más estrictos a los emisores de stablecoins.
- Si Tether no adapta su estructura, USDT podría desaparecer de las plataformas cripto estadounidenses en un plazo de dos años.
- Tether lanzó USAT como alternativa, pero las normas transitorias y los reguladores aún no están completamente definidos.
USDT de Tether afronta ahora una nueva presión a medida que la estadounidense ley sobre stablecoins GENIUS empuja al sector hacia normas más exigentes. Si la compañía no introduce cambios sustanciales en su estructura, la mayor stablecoin por volumen podría quedar fuera de las plataformas cripto estadounidenses en un plazo de dos años.
Fecha límite para las stablecoins
La ley, firmada hace un año por el presidente Donald Trump, concede a los emisores de payment stablecoins un período de transición, aunque ese margen ya se acerca claramente a su final. De acuerdo con la interpretación actual, los emisores deberán estar respaldados en última instancia por activos muy líquidos y fiables, como efectivo y bonos del Tesoro de Estados Unidos. No obstante, Tether señaló en sus últimas divulgaciones que hasta una cuarta parte de las reservas podría seguir colocada en activos que no cumplen esos criterios, entre ellos metales preciosos, préstamos y Bitcoin.
Ese punto vuelve especialmente sensible el debate en torno a USDT. Paolo Ardoino, director ejecutivo de Tether, aseguró el año pasado que la empresa cumpliría con los requisitos estadounidenses, pero por ahora no se aprecia un giro claro de la compañía hacia GENIUS. Al mismo tiempo, Tether lanzó este año USAT, un token diseñado con estándares estadounidenses y emitido a través de Anchorage Digital, aunque su uso sigue siendo limitado. La presión sobre Tether también viene del propio mercado: el mercado de stablecoins registró recientemente una fuerte contracción, con USDT y USDC como principales responsables de la caída.
Las normas van con retraso
A ello se suma que el calendario sigue sin definirse con precisión. La ley contempla un período de transición de tres años, pero persiste el debate sobre si emisores extranjeros como Tether recibirán el mismo margen que las entidades estadounidenses. Algunos juristas sostienen que el plazo se extiende hasta julio de 2028, mientras que otros creen que los emisores extranjeros deberán cumplir ciertos requisitos mucho antes, en cuanto la ley entre plenamente en vigor, probablemente en enero.
Además, los reguladores federales todavía no han cerrado sus normas de aplicación. En la práctica, eso significa que las empresas conocen la dirección general de la ley, pero aún no saben con exactitud qué reglas quedarán fijadas de forma definitiva. Para los emisores extranjeros, registrarse ante la Office of the Comptroller of the Currency, lograr que su régimen de origen sea reconocido como equivalente y mantener reservas en una entidad financiera estadounidense supone, además, un paso operativo relevante.
Consecuencias para los lectores europeos
Para los lectores europeos de criptomonedas, este asunto importa porque el enfoque estadounidense sobre las stablecoins suele terminar influyendo en la estructura general del mercado. Si las grandes plataformas ajustan sus políticas de listado, eso puede afectar a qué tokens conservan más volumen de negociación y mayor liquidez a escala global. Además, este caso muestra la rapidez con la que los emisores de stablecoins deben adaptarse a un marco en el que el cumplimiento normativo, la calidad de las reservas y la supervisión pesan más que la cuota de mercado.