Futuros perpetuos
Los futuros perpetuos son contratos que permiten especular con una subida o una bajada del precio de una criptomoneda. No se posee la criptomoneda y el contrato no tiene una fecha de vencimiento fija.
¿Qué son los futuros perpetuos?
Los futuros perpetuos son derivados. Se trata de contratos cuyo valor varía en función de otro activo, como el precio de Bitcoin. También se conocen como perps o swaps perpetuos.
Se puede abrir una posición larga si se espera que el precio suba. Si se espera una bajada, se abre una posición corta. Las ganancias o pérdidas se liquidan en dinero; por lo general, no se recibe la criptomoneda.
Para abrir una posición se utiliza margen: una garantía para cubrir posibles pérdidas. Con apalancamiento, se puede abrir una posición mayor que la garantía aportada. Esto también aumenta el riesgo. Si el valor de la garantía baja demasiado, la plataforma de intercambio de criptomonedas puede cerrar la posición automáticamente. Esto se denomina liquidación.
Un ejemplo de futuros perpetuos
Una persona abre una posición larga en un contrato perpetuo de Bitcoin porque espera que suba el precio de Bitcoin. No compra Bitcoin, sino que mantiene un contrato cuyo valor varía con su precio.
Si el precio sube, la posición puede generar ganancias. Si baja, se producen pérdidas. Cuando se utiliza apalancamiento, una pequeña bajada del precio puede consumir una parte importante del margen. Si queda muy poco margen, la posición puede liquidarse.
¿Por qué son importantes los futuros perpetuos en el mundo cripto?
Los futuros perpetuos no tienen fecha de vencimiento. Por eso, se realizan pagos periódicos entre quienes mantienen posiciones largas y cortas mediante la tasa de financiación. Estos pagos ayudan a mantener el precio del contrato cerca del precio al contado, es decir, el precio actual al que se compra o vende una criptomoneda de forma inmediata.
Por eso, en las noticias sobre el mercado cripto suelen aparecer términos como financiación, apalancamiento y liquidaciones. Puede haber muchas liquidaciones cuando el precio cambia rápidamente y los operadores no tienen suficiente margen.
Los futuros perpetuos son productos complejos y arriesgados. Una tasa de financiación positiva o negativa no predice automáticamente qué dirección tomará el precio de la criptomoneda. El apalancamiento puede aumentar rápidamente las pérdidas, y una posición puede cerrarse automáticamente.