Posición corta
Una posición corta es una posición cuyo valor puede aumentar si baja el precio de un criptoactivo. Si, por el contrario, el precio sube, la posición corta genera pérdidas.
¿Qué es una posición corta?
En la venta en corto clásica, por ejemplo, se toma prestada una criptomoneda y se vende de inmediato. Más adelante, se vuelve a comprar la misma cantidad para devolver el préstamo. Si entretanto la criptomoneda ha bajado de precio, se obtiene un beneficio antes de descontar los costes.
También se puede operar en corto con futuros. Se trata de contratos que siguen el precio de un criptoactivo. En ese caso, no es necesario tomar prestadas ni vender las monedas.
Operar en corto no es lo mismo que vender criptoactivos que ya se poseen. Tras una venta normal, no se obtiene un beneficio directo si el precio sigue bajando.
Un ejemplo de una posición corta
Una persona toma prestado 1 ETH y lo vende por 2.000 euros. Más adelante, 1 ETH cuesta 1.500 euros. Esa persona vuelve a comprar 1 ETH, devuelve el préstamo y obtiene un beneficio de 500 euros antes de descontar los intereses y otros costes.
Si más adelante 1 ETH cuesta 2.500 euros, la pérdida será de 500 euros antes de descontar los costes. Esto demuestra que una posición corta permite obtener beneficios cuando el precio baja, pero genera pérdidas cuando sube.
¿Por qué es importante una posición corta en el mundo cripto?
Los operadores utilizan posiciones cortas para aprovechar una caída prevista del precio. También pueden cubrir parte del riesgo de los criptoactivos que ya poseen.
El término aparece con frecuencia en noticias sobre negociación de derivados, apalancamiento y liquidaciones. El apalancamiento permite abrir una posición mayor que el colateral aportado. Por eso, un pequeño movimiento desfavorable del precio puede provocar una liquidación: en ese caso, la plataforma de negociación cierra la posición de forma forzosa.
En teoría, una posición corta clásica puede generar pérdidas ilimitadas, ya que el precio puede subir sin límite. Durante un short squeeze, el precio sube y, en ocasiones, quienes han vendido en corto deben volver a comprar para cerrar sus posiciones. Esas compras pueden impulsar aún más la subida. Las normas sobre el colateral, los costes y las posibles deudas pendientes varían según el producto y la plataforma de negociación.