Stop-loss
Un stop-loss es una orden automática para cerrar una posición cuando el precio alcanza un nivel elegido. Su objetivo es ayudar a limitar las pérdidas.
¿Qué es un stop-loss?
En una plataforma de negociación, se establece un precio de activación. Cuando el precio de referencia alcanza ese nivel, la plataforma activa la orden. El precio que utiliza la plataforma como referencia puede variar según el servicio o el producto.
Si ha comprado una criptomoneda, una orden stop de venta suele situarse por debajo del precio actual. En una posición corta, en la que se apuesta por una caída, una orden stop de compra puede situarse por encima del precio actual.
El precio de activación solo determina cuándo comienza la orden. Con una orden stop-market, la venta o la compra se realiza de inmediato al precio disponible. Con una orden stop-limit, también se establece un límite de precio. Si no hay compradores o vendedores dentro de ese límite, es posible que la orden no se ejecute.
Un ejemplo de stop-loss
Una persona compra una criptomoneda por 100 euros y establece una orden stop-market de venta con un precio de activación de 90 euros. En cuanto el precio de referencia alcanza los 90 euros, se activa la orden de venta.
Si finalmente la moneda se vende por 89 euros, la pérdida es de 11 euros, sin contar los costes. Por tanto, la venta no siempre se realiza exactamente al precio de activación establecido.
¿Por qué es importante un stop-loss en el mercado de las criptomonedas?
Los precios del mercado de las criptomonedas pueden variar rápidamente y muchos mercados permanecen abiertos de forma continua. Con un stop-loss, puede establecer de antemano una orden automática de salida, sin tener que vigilar el precio constantemente.
Por eso, este término aparece a menudo en noticias sobre caídas de precios, estrategias de negociación, liquidez y negociación de derivados. Cuando se activan muchas órdenes stop en torno al mismo precio, las órdenes de mercado posteriores pueden acentuar una caída o una subida del precio.
Un stop-loss no garantiza una pérdida máxima. Si el precio se mueve rápidamente o hay poca liquidez, una orden stop-market puede ejecutarse en condiciones mucho menos favorables. En cambio, una orden stop-limit puede quedar pendiente mientras el precio sigue moviéndose. Además, una breve fluctuación del precio puede activar la orden y, después, el precio puede recuperarse.